El Pentágono ha comunicado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los peligros que podría conllevar una intervención militar contra Irán. Según estas advertencias, existe una posibilidad real de que dicha operación se convierta en un conflicto prolongado, resultando en numerosas bajas estadounidenses.
Esta serie de alertas se han emitido tanto en el Departamento de Defensa como en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, tal y como informa The Wall Street Journal. Entre los que han expresado sus preocupaciones se encuentra el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, quien es una figura clave en el equipo de seguridad nacional del presidente. Estas advertencias resaltan la complejidad estratégica de cualquier acción militar contra el régimen iraní y el riesgo de que Estados Unidos se vea atrapado en un conflicto de larga duración.
Tras la difusión de estas informaciones, Trump las desmintió en su plataforma de redes sociales, Truth Social. El mandatario afirmó que «numerosas noticias falsas han circulado» y que el general Caine no se opone a declarar la guerra a Irán, calificando esta versión de «totalmente incorrecta». Trump también destacó que, aunque Caine y el resto del equipo no desean guerra, si se optara por una acción militar, consideraría que sería «una victoria fácil». Recordó que Caine lideró la operación Martillo de Medianoche, que dañó instalaciones del programa nuclear de Teherán el pasado junio.
Este intercambio de versiones se produce en un contexto de alta tensión. Estados Unidos ha llevado a cabo el mayor despliegue militar en el Medio Oriente desde la guerra de Irak en 2003. En este dispositivo destacan dos portaaviones, el USS Abraham Lincoln y el USS Gerald R. Ford, que operan en el mar Arábigo y áreas cercanas, listos para una posible intervención si así lo ordena la Casa Blanca.
En las últimas semanas, la presión del presidente estadounidense sobre Teherán ha aumentado, culminando en un ultimátum de diez días para negociar o enfrentar una acción militar. Mientras la retórica desde Washington se ha intensificado, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán continúan. La próxima reunión, programada para este jueves en Ginebra, podría ser crucial para disminuir las tensiones.
Al mismo tiempo, el debate sobre la intervención militar se traslada al Capitolio. Los congresistas Ro Khanna, demócrata por California, y Thomas Massie, republicano por Kentucky, han preparado una resolución sobre poderes de guerra que será votada esta semana. Esta iniciativa busca prohibir el uso de fuerzas militares estadounidenses contra Irán sin la autorización específica del Congreso. Ambos legisladores citan el precedente de la intervención en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro sin aprobación parlamentaria, insistiendo en que el presidente no puede decidir atacar Irán «sin el Congreso», reabriendo así el debate constitucional sobre los límites del poder ejecutivo en materia de guerra.














