La crisis de la vivienda está impactando a gran parte de Europa y, según el diario AD, para residir en el centro histórico de la ciudad holandesa de Utrecht es necesario contar con un presupuesto elevado. Sin embargo, hay una propiedad que ha llamado la atención por su precio y ubicación: un apartamento recientemente reformado que mide tan solo 2,8 metros de ancho.
El agente inmobiliario que gestiona la venta describe la vivienda como «un hogar único», destacando su atractivo visual y la atención al detalle que se puso en su renovación el año pasado. Los actuales residentes, que preferían no mudarse, han decidido vender tras recibir una nueva oportunidad laboral.
El futuro propietario podrá disfrutar de «lo mejor» de la ciudad, ya que el apartamento está situado en un «lugar privilegiado». El agente menciona que en verano es posible disfrutar de un helado o pasear con el perro a lo largo de los canales que rodean el inmueble.
Con un tamaño de 54 metros cuadrados, el desafío principal del apartamento radica en la estrechez de sus espacios. Según la publicación, el salón es tan compacto que apenas se puede colocar un sofá, un armario para la televisión y una planta de interior. La zona del comedor también es reducida, junto con una cocina semiabierta que «no invita a realizar grandes celebraciones familiares», como las cenas de Navidad.
A pesar de la falta de amplitud, el agente sostiene que «el espacio no parece tan angosto como se podría pensar». Afirma que, al estar amueblado, la percepción de estrechez se mitiga una vez dentro del hogar. En la última planta, se encuentra un dormitorio acogedor y un baño recién renovado, ambos bajo techos inclinados. Además, cuenta con dos terrazas en la azotea, ideales para disfrutar de las cálidas noches de verano.
El precio de este apartamento es de aproximadamente medio millón de euros por 56 metros cuadrados, lo que indica que no se trata de una opción accesible para todos. La inmobiliaria ha identificado dos grupos de interesados: jóvenes profesionales con buenos empleos y personas mayores que buscan adquirir la vivienda como inversión para sus hijos.





