El Carnaval en Alicante ha experimentado este sábado una edición atípica marcada por la alerta naranja emitida por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) debido a rachas de viento que alcanzan los 90 kilómetros por hora. Este fenómeno ha deslucido el tradicional Sábado Ramblero, una jornada que normalmente transforma la Rambla de Méndez Núñez en un bullicioso lugar de disfraces, música y alegría festiva.
Frente a los riesgos meteorológicos, varios ayuntamientos de la provincia, incluido el de Alicante, decidieron suspender las celebraciones para proteger la seguridad de los ciudadanos. Esta decisión resultó en una imagen poco común en un día que, habitualmente, atrae a miles de personas al centro de la ciudad. Sin embargo, la fiesta no ha desaparecido por completo. En las zonas de ocio más concurridas de la capital, como la calle Castaños y la Explanada, se pudieron observar grupos de personas disfrazadas que, con precaución, optaron por continuar con sus planes a pesar de la alerta.
Algunas personas, caracterizadas como personajes de la cultura popular, como Frank de la Jungla o vikingos, aportaron color a un sábado que se caracterizó por la prudencia. La retirada de veladores y terrazas, medida preventiva por las fuertes rachas de viento, incrementó la sensación de excepcionalidad en el ambiente. Muchos locales concentraron a sus clientes en el interior, ofreciendo una estampa inusual para un día que, normalmente, se disfruta mayormente al aire libre.
Tradicionalmente, el Sábado Ramblero comienza en la tarde con actividades y disfraces para los más pequeños, y se extiende por la noche con música y un ambiente festivo hasta bien entrada la madrugada. No obstante, este año, los grandes y elaborados disfraces que suelen ser protagonistas de la jornada se han hecho esperar. Esta no es la primera vez que el evento se ve amenazado por condiciones meteorológicas adversas; el año pasado, la celebración estuvo en riesgo por la previsión de lluvias, aunque finalmente se llevó a cabo sin contratiempos.
En esta ocasión, las luces del carnaval permanecen encendidas en la Rambla, recordando a todos que la festividad no se ha podido celebrar en su totalidad. Según ha informado el Ayuntamiento, tanto la fiesta infantil como la adulta del Sábado Ramblero se aplazará para la noche del próximo viernes 20. Esta reprogramación también responde a cuestiones logísticas, ya que el domingo 22 se celebrará la trigésima edición de la Media Maratón Internacional y 10K Aguas de Alicante, cuyo recorrido pasa por la Rambla de Méndez Núñez y requiere un amplio dispositivo de montaje y señalización.





