La isla griega de Hidra vuelve a ser noticia tras ser seleccionada por el reconocido actor Brad Pitt como uno de los escenarios principales de su próxima película, titulada «The Riders». Este rodaje está programado para el año 2026 y reafirma el atractivo cinematográfico de un destino que ha cultivado una imagen única en el mapa turístico de Grecia durante décadas.
Una de las características más distintivas de Hidra es la ausencia de vehículos a motor. En esta isla del archipiélago de las Islas Saronicas, situada a poco más de dos horas en ferry desde el puerto del Pireo, el transporte se realiza a pie, en barco o con la ayuda de burros y mulas, animales que son esenciales para la vida cotidiana de los habitantes.
La prohibición de coches y motos ha permitido que el paisaje urbano de Hidra se mantenga prácticamente intacto, sin grandes infraestructuras turísticas ni carreteras asfaltadas. Esto ha convertido a Hidra en un destino muy atractivo tanto para los amantes de la navegación como para aquellos que buscan un entorno arquitectónico interesante, donde se pueden encontrar residencias de lujo construidas por artesanos italianos y casas de los combatientes de la Guerra de la Independencia griega (1821), que ahora funcionan como museos.
La estética del puerto de Hidra es impresionante, con un patrón de construcción semicircular que alberga pequeños barcos pesqueros y turísticos, así como cruceros, especialmente en los meses de verano. La tranquilidad y la austeridad del lugar han atraído a artistas, escritores y cineastas a lo largo de los años. Leonard Cohen, por ejemplo, vivió aquí en los años 60, y ahora es Hollywood quien vuelve a fijar su mirada en la isla. Celebridades como María Callas, Pablo Picasso y Sofía Loren también han apreciado la belleza de este rincón del Egeo.
La elección de Hidra para «The Riders», una adaptación de la novela homónima del escritor australiano Tim Winton y dirigida por Edward Berger, no es casual. La trama requiere escenarios sobrios y emocionalmente potentes, y la isla ofrece un entorno real, austero y visualmente coherente, donde el paisaje no necesita ser alterado para ser filmado.
Más allá del rodaje, Hidra es un destino ideal para quienes buscan una Grecia diferente, alejada del turismo masivo de lugares como Mykonos o Santorini. Aunque no cuenta con grandes playas de arena ni complejos hoteleros, ofrece calas de aguas cristalinas, tabernas discretas y un ritmo de vida pausado, que invitan a los visitantes a caminar y disfrutar de la serenidad del lugar.
La llegada de una superproducción internacional sin duda volverá a poner a Hidra en el mapa, pero su mayor atractivo radica en su capacidad para conservar su identidad, demostrando que incluso en el Mediterráneo más turístico, aún existen lugares donde el silencio y la sencillez prevalecen.





