Isabel Preysler, conocida por sus relaciones sentimentales, cumple 75 años este miércoles, una cifra que no se celebra todos los días. La fiesta será discreta y estará reservada para sus seres más queridos, como su hija Tamara Falcó, su yerno Iñigo Onieva y sus amigos más leales. Mientras tanto, otros miembros de la familia, como Ana, Julio José y Enrique, se encuentran fuera de España y le enviarán sus felicitaciones desde la distancia.
Entre los amigos que la acompañarán en esta celebración se encuentran Cari, Mirian Lapique, Elena Benarroch, Nuria González, Margarita Vega Penichet, Ana Cristina Portillo y Carmen Martínez-Bordiu. Preysler suele reunirse con algunas de estas amistades los viernes por la tarde para merendar en su lujosa casa de Puerta de Hierro.
Este aniversario, que se podría comparar con las «bodas de brillantes», trae consigo una reflexión sobre su vida amorosa. Desde que puso fin a su relación con Mario Vargas Llosa, a quien echó de su casa con una carta contundente, Isabel no ha vuelto a encontrar el amor. A pesar de ello, parece estar satisfecha con su vida actual. «Estoy llevando una vida tranquila, con serenidad», afirmó durante la presentación de sus memorias, «Mi verdadera historia».
Como una de las figuras más emblemáticas de la sociedad española, Isabel se ha convertido en la «Reina de la soltería». Aunque no tiene actualmente una pareja, disfruta de la compañía de su hija y amigos. Los verdaderos tesoros de su vida son sus nietos, quienes le llenan de alegría: «Me encanta cuando entran a mi habitación y me despiertan. Son los únicos a los que se lo permito».
Sobre la posibilidad de una nueva relación, Isabel no la descarta, pero ha llegado a entender el amor de una manera distinta: «Sentirse más libre es una de las mejores cosas que tiene el paso del tiempo y la edad». Con una imagen que desafía los años gracias a sus cuidados estéticos, Isabel Preysler continúa siendo un referente en el panorama social español.





