Iker Jiménez atraviesa una de las etapas más exitosas de su carrera profesional, donde cada proyecto que inicia se convierte en un éxito rotundo. Tras haber liderado Cuarto Milenio durante varias décadas, el programa Horizonte ha surgido como una nueva plataforma para que él y su esposa, Carmen Porter, puedan acercar la actualidad informativa a su audiencia. Después de años acumulando importantes cifras de audiencia, Mediaset ha decidido que compita en un horario similar al de programas como El Hormiguero y La Revuelta, lo que ha generado resultados muy positivos para el canal Cuatro.
Sin embargo, las buenas noticias no se limitan a su faceta profesional. En el ámbito personal, Iker ha experimentado una reciente alegría al saber que sus padres, quienes son anticuarios de profesión, han jugado un papel crucial en la recuperación de una talla de arte que había sido robada hace casi 50 años. Gracias a su intervención, se logró evitar que esta pieza histórica fuese subastada.
Pedro Jiménez y María Elizari, reconocidos anticuarios al mando de una de las galerías más prestigiosas de Madrid, han dedicado más de 40 años a la exhibición de piezas únicas de arte y a la búsqueda de obras valiosas alrededor del mundo. Durante una visita a una famosa casa de subastas en Italia, identificaron una talla que podría haber sido robada de un pequeño pueblo en Palencia. Tras recopilar la información necesaria, informaron a las autoridades, proporcionando todos los datos pertinentes para facilitar la recuperación de la pieza.
El Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa, conocida como UCO, se encargó de la operación, colaborando con agentes italianos para recuperar la obra. La talla en cuestión es una figura de San Lucas, esculpida por el artista Gil de Siloe, que había sido sustraída de la iglesia de Santa Eugenia, en la localidad palentina de Astudillo.
Una vez recuperada, la talla ha regresado a España, aunque aún no ha vuelto a la iglesia de donde fue robada hace 47 años. De momento, se mantendrá guardada y expuesta en la Diócesis de Palencia hasta que se realicen las obras necesarias en Astudillo para garantizar su seguridad. La pieza, que había sido valorada en una subasta italiana con un precio de salida de 5.000 euros, es en realidad uno de los tesoros de valor incalculable de la historia del arte español.
La recuperación de esta obra es una excelente noticia para el patrimonio cultural de España. Iker Jiménez compartió en su cuenta de Instagram que «Mis padres han logrado que una pieza clave del patrimonio de Palencia vuelva a casa. Una maravillosa talla de calidad mundial. Estaba en una subasta italiana, robada hace mucho tiempo, y solo mis padres lograron identificarla. Eso solo se logra con conocimiento, trabajo, estudio y amor a una profesión. Avisaron a la Guardia Civil y así se recuperó un pedazo de nuestra historia». Esta afirmación resaltó la importancia del trabajo en equipo y el amor por el arte en la preservación de la historia cultural del país.





