La actuación de Bad Bunny durante el intermedio de la Super Bowl LX ha marcado un hito en la historia de la NFL. El artista puertorriqueño deslumbró al público con un espectáculo que no solo celebró la música urbana, sino que también destacó la cultura latina. Según datos de Nielsen, el evento atrajo a un promedio de 124,9 millones de espectadores, mientras que la presentación de Bad Bunny alcanzó los 128,2 millones, situándolos como los segundos más altos en la historia de la competición.
El récord anterior, establecido el año pasado, fue de 127,7 millones en total y 133,5 millones durante el show de Kendrick Lamar. Sin embargo, este año se alcanzó el pico más alto con 137,8 millones de espectadores. En el ámbito de las redes sociales, las publicaciones relacionadas con la actuación de Bad Bunny se convirtieron en las más vistas en la historia de la NFL, destacando mensajes como «Lo único más poderoso que el odio es el amor» que logró 179 millones de visualizaciones en Instagram.
No es la primera vez que Bad Bunny se presenta en la Super Bowl. En 2020, fue invitado a compartir escenario con las icónicas Shakira y Jennifer López. En esa ocasión, el clima político era diferente, con un Donald Trump aún en su mandato, mientras que Bad Bunny ya había expresado su postura crítica hacia las políticas de inmigración en eventos previos. Su mensaje en esta Super Bowl se centró en celebrar la identidad latina, enfatizando la unidad con un tono positivo.
El espectáculo de 13 minutos comenzó con la frase de un niño: «Qué rico es ser latino», seguido de un vibrante montaje que recreó una selva caribeña, representando una miniatura de Puerto Rico. Sin un gesto político explícito, el mensaje fue claro: la cultura latina es parte integral de la identidad americana.
En el ámbito deportivo, los Seattle Seahawks se enfrentaron a los New England Patriots, logrando una victoria con un marcador de 29-13 y conquistando así su segunda Super Bowl.





