Las intensas lluvias recientes en Ceuta han ocasionado daños significativos en el laboratorio HubemaLab del campus de la Universidad de Granada (UGR). Este jueves, el encargado del laboratorio, José María Heredia, emitió un comunicado detallando los perjuicios causados por las precipitaciones.
El vicerrector del campus, Salvador del Barrio, explicó que las inundaciones son consecuencia de un fallo en la impermeabilización del edificio. Una de las paredes del laboratorio colinda con la calle Cortadura del Valle, donde un muro de contención permite la filtración de agua. Del Barrio indicó que la impermeabilización «no se realizó de manera adecuada».
A pesar de ser conscientes de esta deficiencia, la UGR ha tomado medidas. Durante la ampliación del inmueble anexo, se realizaron intervenciones, aunque estas se vieron limitadas por la cercanía de viviendas en la vía pública. «Se actuó hasta donde se pudo», comentó el vicerrector.
El objetivo de estas intervenciones era mitigar el problema. «Funcionó bien en días de lluvia ocasional, pero cuando las precipitaciones son continuas, el agua entra», aclaró Del Barrio. Las recientes tormentas han afectado a diversas instalaciones del campus, exacerbando problemas estructurales relacionados con humedades y cubiertas.
En el caso concreto del laboratorio HubemaLab, la situación es aún más complicada debido a la falta de impermeabilización adecuada. Ante esta circunstancia, la UGR está evaluando posibles acciones para reducir los efectos de futuras inundaciones.
La solución definitiva, según Del Barrio, pasa por reparar el muro de contención. Actualmente, se está llevando a cabo una evaluación de los daños para informar al seguro y determinar cómo abordar el problema a nivel económico.
Además, se está trabajando en un proyecto de rehabilitación, en espera de su inclusión en la declaración de zonas afectadas por emergencia de protección civil, medida que se debe a las continuas borrascas que han asolado varias regiones de España, incluida Ceuta.
Los daños derivados del temporal incluyen goteras y filtraciones, así como problemas en sistemas y equipos científicos. El suelo del laboratorio, diseñado para usos específicos, ha sido dañado por el agua, dejando inservibles plataformas de fuerza y sistemas de medición biomecánica. Asimismo, la acumulación de agua ha puesto en peligro el cableado eléctrico y otras herramientas del HubemaLab.
José María Heredia estima que los perjuicios podrían superar los 150.000 euros, aunque la cifra final dependerá del informe de evaluación de los daños. Este laboratorio es considerado un referente y promotor de modelos similares en otras ciudades españolas.





