Un grupo de docentes de la región del Maresme-La Selva ha iniciado una acción de protesta para presionar al Departament d»Educació con el fin de que se siente a negociar. Mediante un manifiesto y un formulario que están distribuyendo a través de grupos de WhatsApp, invitan a los centros educativos a sumarse a esta iniciativa tras someterla a votación en los claustros. Anuncian que, a partir del curso 2026-2027, dejarán de realizar salidas escolares y pernoctaciones hasta que el Departament d»Educació implemente mejoras reales y efectivas en el sistema educativo.
En este sentido, los docentes señalan que «esta decisión no es ninguna renuncia a nuestra vocación ni al valor pedagógico de las actividades complementarias», sino que responde a una situación insostenible que se arrastra desde hace años. Argumentan que las salidas y pernoctaciones implican una gran responsabilidad personal y profesional, así como una disponibilidad total fuera del horario laboral, lo cual genera muchas horas extra sin compensación económica ni reconocimiento laboral, añadiendo una carga de trabajo ya excesiva.
Los organizadores de la protesta también destacan que esta medida tiene como objetivo forzar la negociación con el Departament d»Educació, ya que estas actividades afectan a diversos sectores económicos, como el transporte, el alojamiento y las actividades culturales o de ocio. Exigen, además, mejoras estructurales que garanticen una educación pública de calidad, incluyendo más recursos humanos y materiales, especialmente para asegurar una inclusión educativa efectiva; la recuperación del poder adquisitivo con salarios dignos; menos burocracia para poder dedicar tiempo a lo que realmente importa, que es educar; y la reducción de las ratios para asegurar una atención adecuada al alumnado.
Los docentes defienden que estas demandas no son nuevas ni exageradas, sino imprescindibles para garantizar una educación de calidad, equitativa e inclusiva. La intención es alargar la suspensión de las salidas escolares y pernoctaciones «hasta que el Departament d»Educació escuche al colectivo docente e implemente las mejoras que hace tiempo que reclamamos». Quieren subrayar que «nuestra lucha es por el alumnado, las familias y el futuro de la educación pública». Hasta el momento, más de una decena de centros educativos de toda Catalunya ya se han adherido a esta iniciativa.





