Este martes, trabajadores del Comercio del Metal se reunieron en Vilaboa, Pontevedra, frente a las instalaciones de Recambios Ochoa, para exigir un convenio laboral que consideren digno. Esta movilización forma parte de una serie de protestas organizadas con el mismo objetivo en la provincia, y se produce tras las recientes concentraciones en Vigo que llevaron a la suspensión de dos reuniones de negociación.
Los manifestantes, alzando consignas como «Convenio digno, convenio ya» y «Comercio del Metal, solución», señalaron que sus representantes decidieron abandonar las negociaciones debido a la intención de la patronal de eliminar la cobertura del cien por cien desde el primer día en casos de incapacidad temporal. Además, denunciaron la propuesta de suspender por dos años la aplicación de un artículo que impide la absorción de pluses superiores a las condiciones establecidas en el convenio.
Los sindicatos CC.OO., CIG y UGT enfatizaron que estos puntos son «líneas rojas» y han decidido detener las negociaciones hasta que se retiren dichas propuestas. Asimismo, no descartan la posibilidad de convocar una huelga si la patronal no modifica su postura.
Por su parte, la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) expresó su preocupación por las concentraciones y escraches llevados a cabo frente a algunas empresas. En un comunicado, recordaron que las principales asociaciones sectoriales firmaron un acuerdo que contempla la paralización de toda negociación provincial si se utilizan métodos de presión como las protestas o actos de acoso sobre negociadores y empresarios específicos.
La CEP advirtió que cualquier intento de presión durante el proceso de negociación no contribuye a generar un ambiente de confianza necesario para avanzar, y subrayaron que tales actos afectan negativamente la reputación de las empresas, desviando la atención del tema principal y distorsionando el diálogo social.





