Línea Directa ha cerrado el año con un beneficio de 85,7 millones de euros, lo que representa un incremento del 33,5% en comparación con el ejercicio anterior. Este notable crecimiento se debe principalmente a la expansión de su cartera de clientes, así como a una gestión efectiva del riesgo y a una mayor eficiencia operativa.
La aseguradora ha alcanzado un récord de 3,73 millones de clientes, lo que supone un aumento del 8,5%. Durante 2025, incorporó 290.400 nuevos asegurados, marcando el mayor crecimiento en su cartera de clientes hasta la fecha.
La ratio combinada de Línea Directa se ha situado en el 92,6%, mejorando en 2,1 puntos porcentuales. En el cuarto trimestre, este indicador, que refleja la relación entre la siniestralidad y los gastos de explotación en relación a las primas, se redujo hasta el 90,4%. Esta mejora ha sido impulsada por una disminución en la siniestralidad, que se ha establecido en el 71,6%, mejorando en 1,0 puntos porcentuales, y una reducción de gastos que ha bajado en 1,1 puntos hasta el 21,0%.
En 2025, el resultado financiero de la compañía también ha mostrado un crecimiento del 5,4%, gracias a mayores ingresos de renta fija y a la revalorización de sus fondos de inversión, alcanzando un total de 41,8 millones de euros. La rentabilidad sobre los fondos propios promedios (RoAE) se ha situado en el 22,9%, incrementándose en 3,3 puntos porcentuales.
Los ingresos por primas emitidas han crecido un 11,3%, superando los 1.134 millones de euros, con un impacto positivo en todas las líneas de negocio. El Consejo de Administración de Línea Directa ha decidido distribuir un dividendo complementario de 1,38 céntimos por acción, lo que representa un total de 15 millones de euros. Al sumar este nuevo pago a los dos dividendos ya abonados a lo largo del ejercicio, la remuneración total a los accionistas en 2025 ascenderá a 4,14 céntimos de euro por acción, aumentando así el total destinado a la remuneración de los accionistas a 45 millones de euros.





