lunes, 23 de febrero de 2026

La industria eólica en Cádiz y Melilla necesita mano de obra extranjera

La falta de personal cualificado obliga a la industria eólica a contratar en el extranjero

La situación laboral en la provincia de Cádiz, al igual que en Melilla y Ceuta, sigue siendo complicada. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) de 2025, la tasa de desempleo en Cádiz se sitúa en el 17,5%, una cifra que a pesar de ser una de las más bajas en la historia reciente, todavía no resuelve los problemas estructurales del mercado laboral.

En comparación, la tasa de paro en Andalucía es del 14,66% y a nivel nacional se encuentra en el 9,93%, lo que resalta que Cádiz continúa siendo una de las provincias con mayores índices de desempleo en España.

Curiosamente, esta alta tasa de desempleo ha llevado a la necesidad de contratar mano de obra extranjera para satisfacer la demanda en sectores industriales. Un ejemplo claro es Dragados Offshore, que desde octubre del año pasado ha incorporado a 60 trabajadores peruanos para fortalecer su equipo en el montaje de plataformas eólico-marinas en el Bajo de La Cabezuela. Actualmente, más de cien trabajadores peruanos están empleados en la factoría gaditana, junto a otros profesionales provenientes de Rusia, Ucrania y México, debido a la escasez de personal local cualificado en las especialidades requeridas.

El aumento constante de la carga de trabajo en Dragados Offshore ha llevado a la empresa a intensificar y expandir su política de contratación internacional. La compañía necesita un gran número de trabajadores especializados para cumplir con su cartera de contratos, que supera con creces la oferta de mano de obra disponible en la Bahía de Cádiz y sus alrededores. Fuentes consultadas indican que, a pesar de los cursos de formación promovidos por la Junta, los profesionales capacitados siguen siendo insuficientes para cubrir la demanda.

Aunque Dragados Offshore está incorporando a jóvenes locales en sus talleres, los puestos que requieren mayor especialización son ocupados principalmente por trabajadores extranjeros que desempeñan funciones técnicas críticas. La factoría opera a plena capacidad, con más de mil personas trabajando diariamente en tres turnos en talleres y en dos turnos en el área de montaje. Los contratos firmados por la empresa aseguran una década de trabajo continuo en las instalaciones gaditanas, lo que consolida un nivel elevado de empleo en la provincia.

Para cumplir con los plazos establecidos en los contratos, Dragados Offshore ha ampliado sus centros de operaciones, adquiriendo más terreno en el polígono de La Cabezuela y expandiendo sus instalaciones en el complejo de Altadis, en la Zona Franca, además de reforzar su presencia en el Campo de Gibraltar, aumentando significativamente su capacidad de producción y montaje de plataformas.

En la actualidad, la factoría trabaja en la construcción de las plataformas DolWin4 y BorWin4, encargadas por la empresa alemana Amprion para parques eólicos en el Mar del Norte. La DolWin4 ya es visible desde diferentes puntos de la Bahía, mientras que la BorWin4 ocupa espacio dentro del patio de la factoría. Asimismo, se están fabricando los paneles de bloques para la plataforma BalWin1, convertidora HVDC, junto a BalWin2, que permitirá transformar la energía eólica generada en alta mar en electricidad suficiente para abastecer a grandes ciudades como Berlín.

La contratación de personal extranjero también se extiende a empresas proveedoras especializadas. Dragados Offshore ha recurrido a la compañía italiana Cimolai y a la empresa de Emiratos Árabes Unidos Eversendai para la fabricación de bloques de acero destinados al proyecto LanWin2, que se construirá en 2026 en Campamento, Algeciras. La dificultad para encontrar proveedores locales que cumplan con los plazos ajustados obliga a la empresa a ampliar su red de colaboradores a nivel internacional.

La historia reciente de Dragados Offshore incluye la finalización de la subestación BorWin5 en marzo de 2025, un proyecto correspondiente a un contrato firmado en 2020 con el operador de sistemas de transmisión holandés-alemán TenneT. Esta plataforma fue embarcada en abril con destino a un complejo eólico en el Mar del Norte. A esto se añaden los contratos de las plataformas BorWin4 y DolWin4, encargadas en 2022 para Amprion, así como BalWin1 y BalWin2, contratadas en 2023, junto a otras tres subestaciones convertidoras: BalWin3, LanWin4 y LanWin2, en consorcio con Siemens Energy y TenneT.

En total, Dragados Offshore tiene en marcha ocho estructuras eólico-marinas que albergarán subestaciones eléctricas, capaces de transformar la energía generada en alta mar en electricidad distribuida mediante corriente continua de alta tensión (HVDC) de 525 kV. Posteriormente, la corriente será reconvertida en alterna en estaciones terrestres ubicadas a unos 200 kilómetros, completando así el ciclo de transmisión desde los parques eólicos hasta los centros de distribución eléctrica.

La situación de Dragados Offshore pone de manifiesto las dificultades que enfrenta la provincia para cubrir puestos cualificados, a pesar de contar con altos niveles de desempleo, un desafío que también se presenta en Melilla. La necesidad de recurrir a mano de obra extranjera evidencia la disparidad entre la oferta laboral local y las demandas de una industria en expansión, que garantiza empleo estable durante la próxima década.

La comparación con Melilla resulta especialmente pertinente, ya que ambas regiones presentan altas tasas de paro y dependen en ciertos sectores de personal externo para mantener su actividad económica. Mientras Cádiz requiere trabajadores extranjeros para sostener su industria eólica, Melilla enfrenta desafíos similares en sectores estratégicos, lo que pone de relieve que la alta tasa de desempleo no siempre implica la disponibilidad de profesionales cualificados en áreas técnicas.

El caso de Dragados Offshore subraya que, incluso en provincias con elevado desempleo, la especialización y la formación técnica son factores esenciales para satisfacer la demanda industrial. La combinación de contratos internacionales, infraestructura ampliada y mano de obra extranjera asegura que la empresa mantenga un ritmo constante de producción, consolidando a Cádiz como un polo industrial en el ámbito de la energía eólica, mientras refleja los retos laborales que comparte con Melilla.

En conclusión, la situación de Dragados Offshore ilustra un fenómeno complejo: provincias con altas tasas de desempleo pueden depender de personal extranjero para sectores especializados, destacando la relevancia de la formación técnica y de la cooperación internacional en la industria moderna, un desafío que caracteriza a Cádiz y Melilla y que influirá en la evolución del empleo en ambas regiones en los próximos años.

Redacción

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