El Tesoro Público español llevará a cabo este jueves su última subasta de deuda del mes de febrero, con la expectativa de captar entre 4.500 millones y 5.500 millones de euros. Esta emisión estará enfocada en deuda a medio y largo plazo, según lo indicado por el organismo dependiente del Ministerio de Economía.
Este mes ha estado marcado por la decisión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) de mantener sin cambios los tipos de interés. Por lo tanto, la tasa de depósito se mantiene en el 2%, la tasa de referencia para las operaciones principales de refinanciación en el 2,15% y la tasa de la facilidad marginal de préstamo en el 2,40%.
El gobernador del Banco de España y miembro del consejo del BCE, José Luis Escrivá, ha afirmado que «lo mejor» es mantener los tipos de interés en el actual contexto, aunque no se descarta una reevaluación en el futuro en un entorno internacional complicado.
En este contexto, el Tesoro Público prevé colocar en la subasta bonos del Estado con una vida residual de 3 años y 3 meses, que ofrecerán un cupón del 3,50%; así como una nueva referencia de bonos del Estado a 5 años con un cupón del 2,6% y obligaciones del Estado a 10 años con un cupón del 3,30%.
De cara al futuro, el Tesoro Público estima unas necesidades de financiación de 55.000 millones de euros para el año 2026, cifra que se mantiene igual que en 2025. La estrategia de financiación estará influenciada este año por el sólido momento de la economía española y la responsabilidad presupuestaria, según el Ministerio de Economía.
De los 55.000 millones de euros previstos para este año, 50.000 millones estarán destinados a deuda a medio y largo plazo, incluyendo bonos y obligaciones, mientras que 5.000 millones se destinarán a letras del Tesoro, cifras que se repiten en comparación con 2025.
En términos brutos, se espera que las emisiones totales del Tesoro Público alcancen los 285.693 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,2% en comparación con el cierre previsto para 2025, debido a un aumento en las amortizaciones programadas para 2026. La vida media de la deuda española se mantuvo en torno a los ocho años durante 2025, alcanzando un nivel de 7,93 años, el más alto desde 2021.





