domingo, 15 de febrero de 2026

El aumento de herederos okupa complica el mercado inmobiliario en España

Los herederos que ocupan viviendas tras fallecimientos dificultan la venta de propiedades.

Los altos precios de la vivienda en España han provocado un aumento notable de los denominados «herederos okupa», quienes se quedan en las casas de sus padres tras su fallecimiento, bloqueando así los acuerdos de herencia. Sandra y su hermano llevan dos años intentando desahuciar a su hermano, que también es heredero, de la vivienda que su padre les dejó. Este caso es solo uno entre muchos que enfrentan los propietarios en el país para recuperar sus inmuebles.

La situación se complica aún más cuando los ocupantes, en su mayoría familiares, argumentan que tienen derecho a permanecer en la propiedad porque cuidaron de sus padres en los últimos años de vida. Esta justificación, sin embargo, no está respaldada por la ley, según señala el abogado Antonio Martínez, quien destaca que muchos de estos casos han aumentado a raíz de la crisis del mercado inmobiliario.

Con los precios de alquiler disparados y la oferta de vivienda escasa, muchos herederos, que no pueden afrontar los altos costos de alquiler o la compra de una nueva vivienda, optan por ocupar estos inmuebles heredados como única solución habitacional. Emilio J. Sánchez, otro abogado especializado en desalojos, confirma que ha recibido un incremento en las consultas relacionadas con este fenómeno, lo que demuestra una creciente preocupación por las implicaciones legales de estos actos.

El impacto de estos conflictos hereditarios en el mercado inmobiliario es significativo. Según datos de Fotocasa, las viviendas heredadas representan el 16% de toda la oferta disponible, lo que significa que una de cada seis casas en venta proviene de una herencia. Esto afecta especialmente a las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde la escasez de vivienda es crítica.

Los propietarios que enfrentan la ocupación de sus inmuebles suelen optar por vías extrajudiciales debido a la lentitud de los procedimientos legales. La ley estipula que, tras el fallecimiento, el inmueble se considera propiedad común de todos los herederos, lo que implica que ninguna de las partes puede vender o alquilar la propiedad sin el consentimiento de los demás. Esto puede llevar a situaciones prolongadas de bloqueo, donde la vivienda queda vacía durante años.

Con esta realidad, muchos herederos prefieren vender sus propiedades en lugar de arrendar, temiendo los riesgos asociados al alquiler, como el impago o la ocupación ilegal. La búsqueda de liquidez y la reducción del riesgo son factores que influyen en esta decisión, como indica María Matos, directora de estudios de Fotocasa.

En definitiva, la figura del heredero okupa se está convirtiendo en un fenómeno relevante que complica no solo las relaciones familiares, sino también el funcionamiento del mercado inmobiliario en España, en un contexto donde la necesidad de vivienda es cada vez más urgente.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

La creciente brecha de productividad entre Canarias y la media española

Siguiente

La necesidad de un liderazgo resiliente ante la ansiedad económica

No te pierdas

La percepción de salud en los mayores de 75 años se estanca en España

Solo el 40% de los mayores de 75 años percibe su salud