El mejor Vinícius se erigió como figura clave en un partido donde el Real Madrid se llevó una victoria convincente en Lisboa, reafirmando su crecimiento. Aunque no deslumbraron, los blancos mostraron solidez en un encuentro que estuvo marcado por un presunto incidente de racismo contra el jugador brasileño tras su celebración.
El gol decisivo de Vinícius provocó la detención del juego durante diez minutos debido a un supuesto insulto racista de un rival, que el árbitro no pudo confirmar a través del videoarbitraje. Esta actuación resaltó el notable desempeño del equipo dirigido por Arbeloa, que dominó el encuentro frente a un Benfica que, dirigido por Mourinho, no logró desestabilizar a los madridistas como lo había hecho en su encuentro anterior hace tres semanas.
El Real Madrid que llegó a Lisboa este martes no era el mismo que había salido derrotado del estadio Da Luz en la fase de grupos. En las semanas previas, Arbeloa había ajustado su estrategia, moviendo a Camavinga al lateral izquierdo para proteger a Carreras, mientras que Valverde se acercaba a Tchouameni para ralentizar las contras de los portugueses. Estos cambios tácticos permitieron al equipo blanco controlar un Benfica que no mostró el mismo voraz ataque que se había visto anteriormente.
A lo largo del primer tiempo, ambos equipos fueron acumulando oportunidades, aunque ninguna clara. Un cabezazo de Araujo y un disparo de Dedic generaron inquietud, pero fue en la segunda mitad cuando Vinícius encontró el camino del gol con un potente disparo que se coló en la escuadra de Trubin. Esta acción desató una celebración que irritó a la afición local y dio pie a un altercado en el césped, resultando en una tarjeta amarilla para el brasileño.
Momentos después, Vinícius denunció un insulto racista por parte del argentino Prestianni, solicitando al árbitro activar el protocolo contra el racismo. A pesar de que los jugadores del Madrid consideraron abandonar el campo, la intervención de Mourinho logró calmar la situación y el partido se reanudó tras una pausa de varios minutos.
La atmósfera se tornó tensa, pero el equipo de Arbeloa mantuvo la compostura, llevando el juego nuevamente al campo del Benfica. Aun así, el encuentro se enfrío tras el incidente, pero la calidad de Vinícius se hizo evidente a lo largo del partido, siendo el mejor del Madrid y obligando a Trubin a realizar varias intervenciones destacadas.
El encuentro finalizó con un ambiente de tensión en el estadio Da Luz, generando un escándalo que seguramente tendrá repercusiones tras el presunto insulto racista. El Real Madrid se llevó un buen resultado para la vuelta y dejó la impresión de un equipo más cohesionado que sigue creciendo con cada encuentro. Arbeloa, con este triunfo, ha aprobado su revalidación, mientras que Vinícius se robó el protagonismo de Mbappé.

















