Hablar de Vicente del Bosque es referirse a una de las personalidades más veneradas en el ámbito del fútbol español. Su trayectoria como seleccionador nacional y como entrenador del Real Madrid lo han convertido en un referente de éxito, alzando la Copa del Mundo en 2010 y el Campeonato de Europa en 2012. Sin embargo, en la actualidad, Del Bosque se ha alejado de los banquillos y de la atención mediática, dedicando su tiempo a su familia.
En el podcast «Escapando Palante», el exentrenador se mostró sincero sobre su vida después del fútbol. Desde su retirada oficial tras la Eurocopa de 2016, ha priorizado la tranquilidad y la vida familiar, dejando atrás una carrera llena de logros. «Estoy orgulloso de ser un jubilado que ha cotizado», afirmó, resaltando su satisfacción con su situación actual. Para él, lo más importante es «estar con los míos».
Uno de los episodios más recordados de su carrera es su salida del Real Madrid en 2003, un hecho que sorprendió a muchos aficionados. A pesar de haber conseguido importantes títulos como La Liga, el club decidió no renovarle el contrato. Del Bosque reflexiona sobre esta decisión con calma, admitiendo que «habíamos cumplido con el mínimo exigido para haber continuado». Aunque lo aceptó, también confesó: «Me imaginaba una salida más dulce del club».
Recientemente, su nombre ha vuelto a ser noticia debido a conversaciones privadas del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que salieron a la luz en 2021. En estos audios grabados en 2006, Pérez se refirió a él de manera despectiva, afirmando que «no es entrenador, es un zoquete». A pesar de la gravedad de los comentarios, Del Bosque prefirió no entrar en polémica y en el podcast comentó: «No me gustaron en absoluto. Si piensa eso, no es justo».
Vicente del Bosque nació en Salamanca el 23 de diciembre de 1950. Inició su carrera futbolística a los 17 años en el Club Deportivo Salamanca, donde destacó como máximo goleador. Su paso por el Real Madrid como jugador fue notable, acumulando numerosos títulos antes de comenzar su carrera como entrenador. Entre 1999 y 2003, dirigió al equipo blanco, logrando éxitos significativos como dos Ligas de Campeones y dos Ligas.
Tras su salida del Real Madrid, Del Bosque tuvo un recorrido algo incierto. Su aventura en el Besiktas de Turquía no tuvo éxito y regresó a España para asumir el cargo de director deportivo del Cádiz CF, aunque su etapa fue breve. La gran oportunidad llegó en 2008, cuando fue nombrado seleccionador nacional, sucediendo a Luis Aragonés, quien había llevado a España a la Eurocopa.
Durante su mandato, Del Bosque guió a la Selección Española hacia el Mundial de Sudáfrica en 2010, donde el equipo logró su primer título mundial. Esta victoria marcó un antes y un después en la historia futbolística del país. En 2012, España volvió a brillar al conquistar la Eurocopa, lo que convirtió a Del Bosque en el segundo entrenador que lograba el doblete Mundial-Eurocopa.
El legado de Vicente del Bosque trasciende sus éxitos en el campo. Su estilo de liderazgo y su manera de entender el fútbol, alejadas del escándalo y la polémica, han impactado profundamente a la comunidad futbolera. Su figura destaca en un panorama donde la inmediatez a menudo eclipsa el valor de la paciencia y el trabajo bien hecho.
En un entorno donde el ruido mediático puede desvirtuar la esencia del deporte, Vicente del Bosque, con su título nobiliario de marqués concedido por la Casa Real en 2011, demuestra que es posible alcanzar la grandeza desde la discreción y el respeto. Su historia sigue siendo un ejemplo de cómo se puede ser un campeón tanto dentro como fuera del campo.





