El encuentro entre Sevilla Fútbol Club y Deportivo Alavés, celebrado este fin de semana, estuvo marcado por una intensa polémica que tuvo lugar en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. En los primeros compases del partido, el árbitro Iosu Galech Apezteguía mostró la tarjeta roja a Juanlu por acumulación de amarillas, una decisión que, según el técnico Almeyda, fue correcta. Por otro lado, los jugadores del Sevilla también reclamaron un penalti tras una acción de Yusi Enríquez sobre Agoumé, que el árbitro no consideró suficientemente intensa. La situación se intensificó aún más cuando, a falta de cinco minutos para el final, se expulsó al entrenador sevillista, desatando una ola de tensión en el campo.
Después del partido, Almeyda no dudó en expresar su opinión sobre la decisión que le llevó a la expulsión, mostrando preocupación por las posibles consecuencias en su futuro en el banquillo. En la zona mixta, tanto Tanguy Nianzou como Djibril Sow abordaron las decisiones arbitrales, aunque con diferentes enfoques. Sow, expresándose con mayor contundencia, habló sobre las «decisiones injustas» del árbitro, afirmando que «todos vimos el partido» y que, aunque no quería profundizar en el tema, le parecieron injustas las decisiones tomadas. En referencia a la expulsión de Almeyda, señaló que normalmente el entrenador es una persona tranquila y que no entendía el motivo de su expulsión.
La tensión del encuentro era palpable, ya que ambos equipos luchaban por un resultado vital en la tabla. Sow comentó que «es normal que haya nerviosismo y emociones» en un partido de esta magnitud, y que la afición del Sevilla jugó un papel importante en el ambiente del estadio. Por su parte, Nianzou también se mostró crítico con el arbitraje, subrayando la necesidad de que las decisiones se tomen de manera equitativa para ambos equipos. En relación a la acción que llevó al gol de Lucas Boyé, el jugador reconoció que hubo una falta de concentración y prometió mejorar en futuras ocasiones.
A pesar de la controversia, el partido culminó en un empate, un resultado que, según Nianzou, tiene su valor. «Claro que queremos tener dos puntos más, pero este punto es muy valioso, ya que Alavés y nosotros estábamos igualados en la tabla con 25 puntos», afirmó el defensor, mostrando una perspectiva positiva ante la adversidad. Este empate, aunque no satisface del todo a los sevillistas, les permite mantenerse en la lucha por posiciones más altas en la clasificación.
El clima de tensión y las decisiones arbitrales reflejan un contexto más amplio en la competición, donde cada punto cuenta en la lucha por la permanencia y las posiciones europeas. El Sevilla Fútbol Club deberá analizar las acciones del árbitro y aprender de los errores cometidos, mientras que el Deportivo Alavés también buscará aprovechar este punto para fortalecer su moral en una liga que se presenta cada vez más competitiva. La próxima jornada será crucial, y tanto Almeyda como su equipo buscarán enderezar el rumbo hacia la victoria.
En resumen, el partido dejó más preguntas que respuestas, y la polémica arbitral sigue siendo un tema recurrente en el fútbol español. La atención ahora se centra en cómo los equipos reaccionarán a estas decisiones y qué medidas se implementarán para evitar que estos episodios se repitan en el futuro. La lucha por la supervivencia en la Liga sigue siendo feroz, y cada encuentro es una batalla crucial en el camino hacia el objetivo final.






















