El Real Madrid escribió una página memorable en su historia al conquistar su primera Supercopa de España de baloncesto el 13 de febrero de 1985. Este evento inaugural se llevó a cabo en el polideportivo municipal de Alcora, en la provincia de Castellón, donde el equipo se enfrentó al Zaragoza, logrando una victoria contundente con un marcador de 101-61.
El encuentro fue significativo no solo por el título en juego, sino también por el contexto en el que se desarrolló. El Real Madrid, que había llegado como campeón de la Liga 1983/84, comenzó el partido con una destacada actuación, llevando la delantera al descanso con un claro 48-27. Esta ventaja se amplió en la segunda mitad, mostrando el dominio del equipo dirigido por Lolo Sainz.
Durante el encuentro, varios jugadores sobresalieron, pero fue Iturriaga quien lideró la anotación con 21 puntos, seguido de Jackson, que aportó 14. Estos dos jugadores fueron clave para asegurar el primer título de este torneo en la historia del club, estableciendo un precedente que el equipo buscaría repetir en futuras ediciones.
La Supercopa de España de baloncesto se ha convertido en un evento destacado en el calendario deportivo nacional, y su primera edición marcó el inicio de una tradición que ha continuado a lo largo de los años. La competición enfrenta a los campeones de la Liga y de la Copa del Rey, lo que añade un nivel de rivalidad y emoción al torneo.
El triunfo del Real Madrid no solo fue un hito para el club, sino que también reflejó la fortaleza del baloncesto español en ese momento. La actuación del equipo en Alcora contribuyó a impulsar el interés y el seguimiento del baloncesto en el país, consolidando a la liga española como una de las más competitivas de Europa.
En la actualidad, la Supercopa de España sigue siendo un evento muy esperado y el Real Madrid ha continuado cosechando éxitos en esta competición, recordando siempre aquel primer título que supuso un importante paso en su historia. La combinación de talento individual y trabajo en equipo ha sido crucial para los logros del club, y el legado de aquella victoria de 1985 perdura en la memoria de sus aficionados.
Este encuentro es un recordatorio de cómo el deporte puede unir a una comunidad y generar un sentido de pertenencia, especialmente en un club con la rica historia del Real Madrid. A medida que la competición evoluciona, los aficionados esperan ansiosos cada nueva edición, con la esperanza de ver a su equipo repetir el éxito de aquella mágica noche en Alcora.





