Robert Lewandowski, delantero del FC Barcelona, ha captado la atención por seguir una peculiar pauta alimentaria conocida como «dieta invertida». Este enfoque dietético consiste en consumir primero el postre, seguido del plato principal y finalmente el entrante, invirtiendo el orden tradicional de las comidas.
Según la farmacéutica y experta en nutrición María José Cachafeiro, Lewandowski comienza su comida con un brownie elaborado con cacao puro, prosigue con una comida rica en carbohidratos, como arroz acompañado de carne o pescado, y finaliza con una ensalada o sopa. Este patrón no solo se basa en el orden de los alimentos, sino también en la selección de los mismos.
La pregunta que surge es si tiene sentido empezar con un postre. La especialista menciona varios posibles beneficios. En primer lugar, el control del apetito: consumir un postre a base de cacao puro al comienzo podría aumentar la saciedad y llevar a una ingesta más controlada de los platos que siguen. En segundo lugar, la respuesta glucémica: la ingesta de cacao puro antes del plato principal podría influir en los niveles de azúcar en sangre, contribuyendo a mantener una curva más estable en ciertas personas.
Además, los defensores de esta dieta argumentan que podría ofrecer una sensación de plenitud desde el principio, lo que podría ayudar a evitar excesos durante la comida. Sin embargo, Cachafeiro subraya que la evidencia científica sobre este enfoque es escasa, lo que es un aspecto importante a considerar.
La experta indica que los estudios frecuentemente citados se basan en situaciones donde las personas consumían un postre dulce y poco saludable al inicio, lo que podía llevar a que posteriormente dejaban de comer o elegían opciones más ligeras «por sentirse mal». Este contexto no siempre se aplica a un deportista de élite que controla cuidadosamente tanto las cantidades como la calidad de los alimentos que ingiere.
El caso de Lewandowski podría considerarse excepcional. Por ello, la recomendación para quienes deseen imitar su método es clara: consultar con un profesional que pueda adaptar cualquier cambio a sus necesidades individuales y garantizar un equilibrio nutricional adecuado.





