Matías Vecino se une al Celta de Vigo como un refuerzo clave gracias a su amplia experiencia en competiciones europeas. Con un total de 58 partidos a nivel continental, el centrocampista uruguayo se presenta como un jugador que puede aportar veteranía a un equipo repleto de talento, pero que carece de vivencias en contextos de alta presión como el que se avecina en la Europa League.
El pasado sábado, Vecino debutó en la recta final del partido contra el Espanyol, y su llegada a Vigo ha generado expectativas sobre su papel en el equipo. A pesar de llevar solo dos semanas en la ciudad, el charrúa ya ha comenzado a adaptarse al estilo de juego del entrenador Claudio Giráldez, quien lo ve como un jugador que puede complementar la plantilla. «Al final, decidimos meterlo en la línea de tres porque nos da buen pie ahí», afirmó el técnico tras el partido.
La carrera de Vecino en competiciones europeas incluye 18 partidos en la Champions League, 34 en la Europa League y 4 en la Conference League. La temporada pasada, defendió los colores del Lazio, donde su equipo fue eliminado en cuartos de final ante el Bodø/Glimt. Con esa experiencia fresca en su mente, Vecino ha hecho un llamado a la ambición del conjunto celeste, expresando que «a veces parece imposible, pero me da la sensación de que es un equipo que puede llegar lejos si se lo propone».
Durante su trayectoria, también ha competido en la Europa League con el Inter y la Fiorentina. En su paso por el club italiano, se enfrentó al PAOK, donde sufrió una derrota en un emocionante partido de la fase de grupos de la campaña 2016/2017.
En su nuevo equipo, Vecino podría formar parte de un centro del campo sólido junto a Ilaix Moriba, o bien combinar con jugadores más creativos como Fer López, Miguel Román o Hugo Sotelo. Con una preparación reciente y en forma, su integración en la dinámica del equipo es un factor que puede resultar decisivo de cara a los retos que se avecinan en la Europa League.










