La esquiadora de montaña francesa Emily Harrop se perfila como la gran adversaria para Ana Alonso y Oriol Cardona en la competencia de relevos mixtos que tendrá lugar en Bormio. Harrop, que compite junto a Thibaut Anselmet, ha demostrado su capacidad para imponer una gran ventaja en la primera posta, lo que presiona a sus oponentes a luchar por el segundo puesto.
Nacida en Bourg Saint Maurice y criada en el valle de la Tarentaise, Harrop ha sobresalido en el esquí de montaña, dominando todas las distancias que se le presentan. Su estrategia consiste en iniciar la carrera como si fuera un sprint, logrando distanciar a sus rivales antes de entregar el relevo a Anselmet. Si logra un día excepcional, el resto de los competidores se verá obligado a centrarse en alcanzar la segunda posición. Sin embargo, si Ana Alonso consigue acercarse a la francesa, Cardona podría tener la oportunidad de realizar una remontada que solo él puede llevar a cabo con éxito.
En el último ensayo en la Copa del Mundo de Boí Taüll, Ana Alonso entregó su relevo en tercera posición, a 28 segundos de la pareja francesa, mientras que Cardona finalizó segundo, a 16 segundos de Anselmet, sintiendo la presión de sus rivales. A pesar de sus dos únicas derrotas el año anterior, Harrop sigue siendo considerada una de las mejores, aunque siempre detrás de su rival suiza, Marianne Fatton.
Los expertos sostienen que la clave del éxito en esta competición reside en las habilidades de Ana Alonso, quien ha demostrado que puede dar mucho más de lo que se espera de ella. En la final de sprint, estuvo a solo unos segundos de superar a Harrop. En el relevo mixto, cada atleta debe completar dos vueltas a un circuito que combina el ascenso y descenso, lo que requiere una concentración extrema durante las numerosas transiciones.
Emily Harrop, quien ya ha sido campeona del mundo en varias ocasiones, busca no solo triunfar, sino también convertirse en una embajadora de esta disciplina. Tras una lesión en el esquí alpino, se trasladó al esquí de montaña, donde aprendió a lidiar con el dolor y a disfrutar de la libertad que ofrece esta práctica. Su objetivo es mostrar que hay una belleza innegable en el proceso de esforzarse, aprender y mantener la humildad en el deporte.
Harrop ha incorporado un psicólogo en su rutina para manejar la presión de competiciones como los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. Su sueño es conseguir medallas sin dejarse llevar por la presión psicológica, disfrutando del deporte como un juego. A pesar de su éxito, siempre se muestra generosa con sus rivales, sonriendo y felicitándolos en los momentos de derrota.
Con todo, bajo esa sonrisa, reside una notable capacidad de sufrimiento. Harrop ha aprendido a sobrellevar el estrés y a soportar el dolor, lo que la convierte en una competidora formidable en el mundo del esquí de montaña.





















