La atleta argentina Verónica Ravenna no tuvo un desempeño destacado en las competencias de individual femenino de luge durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, que se están celebrando en las ciudades italianas de Milan y Cortina. En su primera carrera, logró ubicarse en el vigésimo puesto, con un tiempo de 54 segundos y 38 milésimas, a 1.448 milésimas de la líder de la prueba, la alemana Merle Fraebel.
Ravenna, que actualmente vive en la localidad canadiense de Whistler, ya ha competido en sus terceros Juegos Olímpicos de invierno. En la segunda carrera, su rendimiento fue similar y terminó en la vigésima segunda posición, con un registro de 54 segundos y 517 milésimas, quedando a 1.967 milésimas de la ganadora, la germana Julia Taubitz.
En la suma total de tiempos de ambas carreras, la deportista argentina finalizó también en la vigésima segunda posición, lo que le impidió avanzar a las fases decisivas de la competición. El luge es un deporte de invierno que consiste en descender en un trineo desde una plataforma, en una modalidad que comparte similitudes con el bobsleigh y el skeleton.
A pesar de las dificultades, Ravenna sigue siendo un ejemplo de perseverancia en el deporte, representando a Argentina en una disciplina que requiere tanto técnica como valentía. En este contexto, los Juegos Olímpicos no solo son una competición de alto nivel, sino también una oportunidad para mostrar la diversidad de talentos en el ámbito deportivo internacional.
El futuro de Ravenna en la competición olímpica parece incierto tras su eliminación, pero su experiencia en estos Juegos Olímpicos podría aportar valiosas lecciones para sus futuras participaciones. La atención del público se centrará ahora en cómo se preparará para el próximo ciclo olímpico y si podrá mejorar su rendimiento en futuras competiciones.













