El intento de Suecia de alzarse con el oro en los relevos femeninos de esquí de fondo durante los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo se desmoronó de forma inesperada en la jornada de este sábado. La esquiadora Ebba Andersson, que recibió el testigo en primera posición tras la actuación de su compañera Linn Svahn, sufrió una serie de contratiempos que la llevaron a finalizar su tramo en octava posición, lo que complicó la carrera de sus compañeras, Frida Karlsson y Jonna Sundling.
A pesar de que la selección sueca logró alcanzar la medalla de plata, quedando detrás de Noruega y por delante de Finlandia, la segunda parte de la competición estuvo marcada por una serie de accidentes que afectaron de manera significativa el rendimiento de Andersson. En total, se registraron tres caídas, siendo la última la más determinante para el resultado final.
Durante su recorrido, Andersson esquiaba a gran velocidad cuando perdió el control, lo que le llevó a realizar una voltereta y a lanzar uno de sus esquís por los aires justo antes de realizar el intercambio con Frida Karlsson, que seguía la carrera desde los monitores del estadio. La pérdida del esquí complicó aún más la situación, ya que el operario encargado de entregarle un esquí de repuesto también sufrió una caída al intentar llegar a ella. Como resultado, Andersson tuvo que recorrer unos 400 metros con un solo esquí antes de recibir una nueva pieza de equipo.
Para ese momento, el daño ya estaba hecho. Lo que parecía un equipo sueco con posibilidades de acercarse a Noruega en la lucha por el oro se convirtió en un relevo entregado en octava posición. Frida Karlsson tuvo que esforzarse al máximo para recuperar posiciones y mantener vivo el sueño del podio. Finalmente, terminó su parte del recorrido en cuarta posición, lo que permitió que Jonna Sundling terminara la carrera en tercera, superando a Finlandia y asegurando así la medalla de plata. El oro, por otro lado, ya era motivo de celebración para el equipo noruego.





