Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 concluyeron en Italia, tras 17 días de intensas competiciones que dejaron momentos memorables y una clara demostración de la supremacía de las naciones más poderosas en el deporte invernal. La ceremonia de clausura fue un evento emotivo, marcando el fin de un evento que no solo fue una plataforma de alta competencia, sino también un espectáculo mediático que mostró la creciente popularidad de los deportes de invierno a nivel global.
En el marco de estos juegos, Noruega se destacó una vez más como la líder indiscutible del medallero, reafirmando su posición histórica en disciplinas como el esquí de fondo y el biatlón. Con un notable total de 18 medallas de oro, el país nórdico demostró su fuerza al superar notablemente a sus competidores, mientras que los Estados Unidos lograron un segundo puesto muy disputado, combinando la experiencia de sus atletas con un grupo joven y enérgico.
La delegación de los Países Bajos también brilló, especialmente en patinaje de velocidad, lo que les permitió alcanzar el tercer lugar final en el medallero. Italia, como país anfitrión, tuvo una actuación histórica, situándose en el cuarto lugar y viviendo momentos emocionantes frente a su público. Por su parte, Japón completó el Top 5, mostrando fuerza en disciplinas técnicas como el patinaje artístico y el snowboard.
El medallero final fue el siguiente: Noruega lideró con 41 medallas en total, seguida de Estados Unidos con 33, los Países Bajos con 20, Italia con 30 y Alemania con 26. Este resultado no solo refleja el dominio de algunas naciones, sino también el desarrollo de otros países en la escena deportiva internacional.
Entre los momentos destacados, el noruego Johannes Klæbo volvió a dejar su huella al conseguir varias medallas de oro en esquí de fondo, consolidando su legado olímpico. La atleta china Eileen Gu también brilló, reafirmando su estatus como una de las figuras más influyentes del freestyle. En el ámbito del patinaje artístico, el estadounidense Ilia Malinin cautivó al público con su elevada dificultad técnica, mientras que la sueca Ebba Andersson destacó en las pruebas de resistencia.
En el hockey, Estados Unidos se coronó campeón masculino en una final muy disputada, sumando así otro oro a su cuenta. Sin embargo, la participación de México en estos Juegos fue menos favorable. La delegación mexicana, compuesta por cinco atletas, participó en tres disciplinas, pero no logró conquistar medallas. Donovan Carrillo se destacó al clasificarse para el programa libre en patinaje artístico, terminando en el 22° lugar, mientras que los representantes en esquí alpino y esquí de fondo también dejaron una impresión positiva en el desarrollo deportivo del país.
A pesar de no obtener metales, la experiencia adquirida por los atletas mexicanos es valiosa para el futuro. La presencia en eventos de alto nivel como estos es crucial para el crecimiento de su carrera y el fortalecimiento de la estructura deportiva del país. La actuación de Carrillo, junto con la participación en ambas ramas del esquí de fondo, muestra un camino de consolidación hacia una mayor competitividad en el ámbito internacional.
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 no solo fueron un escaparate de talentos deportivos, sino también un reflejo de la evolución de los deportes invernales a nivel mundial. A medida que el espectáculo mediático y la participación global continúan expandiéndose, estos juegos dejan un legado que posiblemente marcará el rumbo de futuras ediciones olímpicas.





