viernes, 20 de febrero de 2026

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina apuestan por un legado sostenible y funcional

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina priorizan la sostenibilidad y dejarán un legado funcional con infraestructuras mejoradas para los ciudadanos y el turismo.

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina han marcado un hito al ser los más geográficamente dispersos en la historia de este evento, con sedes distribuidas entre la ciudad de Milán y las localidades montañosas de Cortina d’Ampezzo, Livigno y Predazzo. Desde su concepción, los organizadores han enfatizado la sostenibilidad, buscando minimizar la huella medioambiental mediante el uso de instalaciones ya existentes y limitando al máximo las nuevas construcciones. A medida que el evento se acerca a su conclusión, se intensifica el enfoque en el legado que dejarán en el ámbito de las infraestructuras italianas.

El modelo de ciudades múltiples, diseñado y aprobado por el Comité Olímpico Internacional, tiene como objetivo maximizar la utilización de las instalaciones actuales, dirigiendo la inversión hacia los lugares que más lo necesitan, y priorizando la funcionalidad a largo plazo tras la finalización de los Juegos. En Cortina, conocida por ser un destino habitual de la Copa del Mundo de esquí alpino, esta edición ha acelerado la mejora de las conexiones de transporte, así como de los espacios públicos y las instalaciones deportivas.

De acuerdo con el Comité Olímpico Internacional (COI), la estrategia se centra en la modernización de las infraestructuras existentes, asegurando que los nuevos desarrollos atiendan las necesidades tanto de la comunidad local como del turismo a largo plazo, evitando la creación de sedes olímpicas independientes que puedan terminar siendo infrautilizadas. El alcalde de Cortina, Gianluca Lorenzi, ha manifestado que el legado más significativo se percibirá en las infraestructuras cotidianas, argumentando que «mejores carreteras, mejores instalaciones, el nuevo telesilla… son beneficios directos para los ciudadanos y los visitantes».

Además, los Juegos han potenciado la posición de Cortina como un centro neurálgico para los deportes de invierno, ampliando su oferta más allá del esquí alpino e incorporando otras disciplinas de deslizamiento. Uno de los desarrollos más destacados es el nuevo Centro de Deslizamiento de Cortina, creado para albergar competiciones de bobsleigh, skeleton y luge. El COI ha asegurado que esta pista se mantendrá como un lugar de nivel internacional tras la clausura de los Juegos, sustituyendo a la histórica pista Eugenio Monti.

Sin embargo, el cambio climático representa un desafío crítico. A pesar de la planificación, los inviernos se están volviendo más cortos y suaves, y la reducción de las nevadas constantes en Europa podría limitar la viabilidad de estas inversiones. Esto genera una dependencia creciente de la nieve artificial, lo que podría comprometer la sostenibilidad a largo plazo de los deportes de invierno.

En Milán, el legado de los Juegos se enfoca en la remodelación urbana. La Villa Olímpica se ha construido en la zona de Porta Romana, en un antiguo depósito de ferrocarril, como parte de un proyecto de regeneración más amplio que se había planificado antes de los Juegos, pero que ha sido acelerado con el evento. Durante la competición, este complejo alberga a los atletas en bloques residenciales diseñados para ser reconvertidos en viviendas para estudiantes y áreas de alojamiento residencial tras la finalización de los Juegos en 2026.

Este proyecto también incluye zonas verdes públicas, servicios y edificios de uso mixto, con el fin de integrar la nueva infraestructura en el entorno urbano. Aunque ha recibido críticas por su estética brutalista, la intención es evitar que el destino de esta Villa sea similar al de complejos olímpicos anteriores que se convirtieron en urbanizaciones costosas y deshabitadas. Dino Ruta, catedrático de Deportes y Eventos de la Universidad Bocconi, ha señalado que el éxito de esta reconversión será fundamental para cómo se perciba el legado olímpico a nivel nacional.

Otra instalación clave es el Arena Santa Giulia, con capacidad para 16.000 espectadores, que fue sede del hockey sobre hielo y se transformará en un espacio versátil para conciertos y otros eventos. Su ubicación, cerca de un importante centro de transportes, resalta el esfuerzo por remodelar el distrito de Santa Giulia, con el objetivo de convertirlo en una zona mixta residencial y comercial.

A diferencia de sedes anteriores, este estadio ha sido planificado para un uso multideportivo durante todo el año. En general, los organizadores han priorizado el uso de infraestructuras existentes o renovadas, disminuyendo así la necesidad de nuevas construcciones y las emisiones asociadas. El Mediolanum Forum de Assago, por ejemplo, se ha utilizado para eventos olímpicos con adaptaciones temporales, mientras que en las áreas montañosas se han modernizado las pistas de esquí y de patinaje para cumplir con los estándares olímpicos.

El legado de los Juegos no se limita a lo material. Ruta destaca que «los Juegos tienen mucho de inspiración», aludiendo a la perdurabilidad de símbolos como los cinco anillos olímpicos. Sin embargo, los deportes de invierno, al ser tan intensivos en energía, enfrentan un escrutinio creciente respecto a su impacto medioambiental. A medida que el cambio climático avanza, la viabilidad de futuras Olimpiadas en regiones montañosas se presenta cada vez más incierta.

Los organizadores esperan que la edición de Milán-Cortina sirva de modelo, mostrando que a través de una planificación meticulosa y de infraestructuras polivalentes se pueden reducir las emisiones y al mismo tiempo maximizar los beneficios para la comunidad. A medida que la competición se aproxima a su fin en los Dolomitas y en los nuevos estadios de Milán, la verdadera medida del legado no será solo la magnitud de las instalaciones, sino si estas permanecen activas, sostenibles y accesibles para los residentes mucho después de que se apague la llama olímpica.

Lucas Ferrer Alarcón

Lucas Ferrer Alarcón

Periodista especializado en deportes olímpicos y competiciones de invierno. Cubre el esquí alpino, el patinaje artístico y las principales disciplinas del programa olímpico, con especial atención a la participación europea y española en los Juegos. Actualmente sigue los Juegos de Milano Cortina 2026 para OpiniónIbérica.

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