En el contexto de los Juegos Olímpicos de invierno, Jamaica ha mantenido su relevancia casi 40 años después de su debut en esta competición. Esta participación inicial fue inmortalizada en la popular película de 1993, ‘Cool Runnings’, que narra la historia del equipo de bobsleigh jamaicano en los Juegos de Calgary 1988. Joan Manuel Esclasans, quien una vez formó parte del equipo español de bobsleigh, recuerda aquellos tiempos como un esfuerzo por parte de la Federación Española de Hielo para establecerse en los Juegos de Albertville 1992.
Esclasans, quien ahora tiene 56 años y opera una tienda de informática en Vilafranca, habló sobre las experiencias vividas. En 1991, el equipo español participó en varias pruebas de la Copa del Mundo, incluyendo competiciones en localidades como Innsbruck y Cortina d’Ampezzo. Sin embargo, los fondos se agotaron y no pudieron asistir a los Juegos Olímpicos. A pesar de no haber llegado a la competición olímpica, Esclasans subraya la existencia del equipo y su rivalidad con los jamaicanos, quienes ya contaban con un nivel de profesionalismo notable.
El equipo jamaicano, representado en la película, se presentó en Calgary sin experiencia previa en hielo ni en bobsleigh. Su formación fue impulsada por dos empresarios estadounidenses, George B. Fitch y William Maloney, quienes vieron el potencial de los competidores de la isla en el Pushcart Derby, una emocionante carrera de carritos. Este interés se tradujo en la creación del equipo de bobsleigh, que, aunque terminó en el puesto 30 en el trineo a dos, dejó una huella imborrable en la historia de los Juegos Olímpicos.
Financiación y perseverancia del bobsleigh jamaicano
A lo largo de los años, Jamaica ha encontrado diversas formas de financiar su participación en los Juegos. Desde patrocinadores privados hasta crowdfunding y donaciones de grupos musicales, se han esforzado por mantenerse competitivos. Este año, por ejemplo, Major Lazer, una banda de música electrónica, ha donado 10.000 euros al equipo, que continúa luchando a pesar de la escasa financiación proveniente del Comité Olímpico Jamaicano.
En la reciente competición de Milano-Cortina, Mica Moore, una atleta jamaicana, terminó en el puesto 13 en la final del monobob. Moore ha invertido 55.000 euros de su propio bolsillo para participar en estos Juegos. Por su parte, el equipo de bobsleigh a dos, dirigido por Shane Pitter, no logró avanzar a la final, pero mantiene la esperanza para futuros Juegos, como el de 2030, a pesar de las adversidades.
La historia de Jamaica en los Juegos Olímpicos es una mezcla de determinación y un espíritu inquebrantable. Pitter, quien ha tenido un notable desempeño en la Copa Norteamericana, se muestra optimista sobre el futuro, afirmando que se prepararán con más fuerza para los próximos eventos. Su relación personal con Snoop Dogg, quien ha elogiado su cocina jamaicana, añade un elemento cultural interesante a su historia.
En conclusión, el bobsleigh jamaicano no solo ha perdurado a lo largo de las décadas, sino que también ha evolucionado, mostrando al mundo que la perseverancia y la pasión pueden superar cualquier obstáculo. Con el apoyo de la comunidad y el compromiso de sus atletas, Jamaica sigue siendo un símbolo de superación en el contexto olímpico.










