Después de su retirada en 2019, Lindsey Vonn vuelve a la escena olímpica con la ambición de agregar al menos una medalla más a su impresionante colección en los Juegos Olímpicos de Milano Cortina. La esquiadora estadounidense es conocida como una de las más condecoradas en la historia del esquí alpino, contando con tres medallas olímpicas y siendo la única mujer americana en ganar la medalla de oro en descenso olímpico, sin incluir sus numerosos títulos en campeonatos mundiales y copas del mundo.
Vonn, quien se retiró debido a una serie de lesiones que afectaron su carrera, se sometió en abril de 2024 a un reemplazo parcial de rodilla. Esta operación la motivó a regresar al circuito de la Copa del Mundo en diciembre de 2024, donde logró clasificarse para varias competiciones, reflejando su espíritu tenaz y su deseo de competir al más alto nivel.
A lo largo de su carrera, Lindsey Vonn ha establecido un legado impresionante, con un total de 84 victorias en la Copa del Mundo, convirtiéndose en la segunda mujer más exitosa en la historia de esta competición. Además, ha sido galardonada con el prestigioso trofeo Crystal Globe en 20 ocasiones, cuatro de las cuales correspondieron a su excepcional rendimiento en todas las disciplinas del esquí alpino, incluyendo el descenso, super-G, slalom gigante, slalom y combinado.
En los Juegos Olímpicos de 2026, Vonn competirá en varias pruebas, comenzando con el descenso femenino el 8 de febrero. Las siguientes competencias incluyen el equipo combinado femenino el 10 de febrero y el super-G el 12 de febrero. Estas fechas son clave para su regreso, ya que representarán su primera participación olímpica desde su última aparición en 2018.
La historia de Vonn no solo se trata de victorias y medallas; está marcada por una serie de caídas y lesiones que han puesto a prueba su tenacidad. Durante su carrera, ha vivido momentos dramáticos, incluyendo caídas en competiciones que amenazaron su carrera. Sin embargo, su resiliencia ha sido evidente, convirtiéndola en un modelo a seguir para muchas jóvenes atletas que aspiran a seguir sus pasos.
La participación de Vonn en los Juegos de 2026 no solo traerá su experiencia y destreza a la pista, sino que también representa un momento de reflexión sobre su impacto en el deporte. Desde su primera medalla olímpica en 2010 hasta su regreso ahora, su trayectoria ha inspirado a generaciones y ha contribuido a elevar el perfil del esquí alpino en Estados Unidos y en todo el mundo.
Con su regreso inminente, los ojos estarán puestos en cómo se desempeñará en las competiciones que se avecinan. La expectativa es alta, tanto para sus seguidores como para todos aquellos que han seguido su carrera a lo largo de los años. La historia de Lindsey Vonn continúa, y su legado, tanto dentro como fuera de las pistas, sigue siendo una fuente de inspiración.







