La comunidad de esquí nórdico presiona para incluir el combinado femenino en los Juegos Olímpicos

La comunidad del esquí nórdico presiona al COI para incluir el combinado femenino en los Juegos Olímpicos de 2026, a pesar de la reducción de plazas para hombres del 55 al 36.

La disciplina del combinado nórdico ha estado en el punto de mira recientemente debido a la exclusión de las mujeres de las competiciones olímpicas, a pesar de que este deporte ha evolucionado en los últimos años. En los Juegos Olímpicos de 2026, que se celebrarán en Milan, la situación es especialmente relevante. La esquiadora estadounidense Annika Malacinski, actual décima en el ranking mundial, se encontrará allí, pero no como competidora, sino apoyando a su hermano, Niklas, que sí estará compitiendo.

Malacinski ha expresado su frustración al señalar: «Nosotros trabajamos igual de duro, sacrificamos lo mismo. Y la única razón por la que no estoy en la Villa Olímpica es porque soy mujer.» Esta situación pone de relieve una contradicción notable, dado que el Comité Olímpico Internacional (COI) promueve estos Juegos como «los más equilibrados en términos de género en la historia.»

Desde su inclusión en el circuito de la Copa del Mundo en 2020, el combinado nórdico femenino ha crecido, siendo parte de los Juegos Olímpicos de la Juventud desde 2020 y de los campeonatos mundiales desde 2021. Sin embargo, el COI denegó su inclusión en las olimpiadas de 2022 y en las de 2026. La razón dada por el COI se centra en la baja audiencia y la falta de participación de varios países.

La falta de oportunidades para las atletas femeninas en este deporte también implica limitaciones en términos de ingresos. Tara Geraghty-Moats, quien se convirtió en campeona de la Copa del Mundo inaugural, ha comentado sobre la falta de apoyo financiero: «Si nuestro deporte estuviera en los Juegos Olímpicos, podríamos generar un millón de dólares hoy mismo, pero la comercialización no está ahí sin la inclusión olímpica.» Con la reciente reducción de las plazas para hombres en el deporte, de 55 a 36, la situación se complica aún más.

El futuro del combinado nórdico se encuentra en una encrucijada, ya que el COI realizará una evaluación completa después de los Juegos de 2026 para decidir sobre la inclusión de este deporte tanto para hombres como para mujeres en 2030. Esto plantea el riesgo de que el combinado nórdico sea eliminado por completo del programa olímpico si no se logran cambios significativos en términos de participación y popularidad.

Con cada vez más voces a favor de la inclusión de las mujeres en el combinado nórdico, se ha lanzado una petición en línea que ha recogido decenas de miles de firmas pidiendo al COI que actúe. Además, dos senadores estadounidenses han enviado una carta al COI, instando a que se amplíen las oportunidades para estas atletas. «El combinado nórdico femenino merece un lugar en los Juegos Olímpicos, y ampliar esa oportunidad es la decisión correcta,» han declarado los senadores.

La comunidad de este deporte, que incluye a atletas y grupos de defensa, está haciendo esfuerzos significativos para conseguir que el combinado nórdico femenino sea parte de las próximas ediciones olímpicas. «Es una disciplina joven, pero hemos visto un desarrollo tremendo en los últimos años,» afirma Lasse Ottesen, director de carrera de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS). A pesar de que el deporte es más popular en las regiones nórdicas, ha encontrado un crecimiento notable en lugares como Italia y Estados Unidos.

En el contexto actual, el evento que se llevará a cabo en Seefeld, Austria, durante esta semana, se presenta como una gran oportunidad para dar visibilidad al combinado nórdico femenino. Las competiciones restantes de la temporada podrían convertirse en un punto decisivo para mostrar el interés del público y demostrar que el deporte merece un lugar en el programa olímpico. Los atletas están convencidos de que su disciplina tiene el potencial de brillar y de poner fin a la discriminación de género en el ámbito deportivo.

El futuro del combinado nórdico, y especialmente de sus competidoras, dependerá de la visibilidad y el apoyo que reciban en estas próximas competiciones. «Si no formamos parte de eso, ¿qué futuro tendrán las jóvenes promesas en este deporte?» se pregunta Ottesen, consciente de la importancia de abrir caminos para las futuras generaciones. La lucha por la inclusión y el reconocimiento sigue siendo el motor que impulsa a estas atletas, que esperan que su esfuerzo finalmente se vea reflejado en el escenario olímpico.

Lucas Ferrer Alarcón

Lucas Ferrer Alarcón

Periodista especializado en deportes olímpicos y competiciones de invierno. Cubre el esquí alpino, el patinaje artístico y las principales disciplinas del programa olímpico, con especial atención a la participación europea y española en los Juegos. Actualmente sigue los Juegos de Milano Cortina 2026 para OpiniónIbérica.

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