La BBC interrumpió su retransmisión en directo de los Juegos Olímpicos de Invierno este jueves 19 de febrero para informar del arresto de Andrew Mountbatten-Windsor, antiguo príncipe y hermano del rey Carlos III, detenido en la finca de Sandringham (Norfolk) bajo sospecha de mala conducta en una oficina pública. La cadena estaba emitiendo desde el norte de Italia, donde el equipo británico de curling acababa de asegurarse un puesto en las semifinales masculinas tras la victoria de Suiza sobre Italia.
La presentadora Hazel Irvine comunicó la interrupción con visible tensión: «Vamos a volver a Londres para algunas noticias de última hora, y volveremos con ustedes muy pronto». Apareció en pantalla un gráfico de transición de BBC Sport mientras la señal se trasladó al estudio de BBC News. Aproximadamente un minuto después, Irvine retomó la cobertura olímpica.
El arresto y la investigación
La Policía de Thames Valley confirmó que un hombre de unos sesenta años, residente en Norfolk, fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en una oficina pública, y que se llevaron a cabo registros en varias direcciones en Berkshire y Norfolk. La fuerza policial no identificó al detenido «conforme a las directrices nacionales», pero confirmó la detención al ser consultada directamente. Según fuentes cercanas a la investigación, las sospechas giran en torno al presunto envío de informes comerciales confidenciales al financiero Jeffrey Epstein cuando Mountbatten-Windsor ejercía como enviado especial de comercio internacional de Gran Bretaña.
El arresto, que se produjo el día en que Mountbatten-Windsor cumplía 66 años, es históricamente sin precedentes: es la primera vez que un miembro moderno de la familia real británica es detenido por la policía.
El viceprimer ministro y secretario de Exteriores, David Lammy, se pronunció desde el AI Impact Summit en India, donde subrayó que el arresto demuestra que nadie está por encima de la ley y que la investigación policial debe seguir su curso sin interferencias.
La reacción del rey Carlos
El monarca emitió un comunicado en el que expresaba su «profunda preocupación» por la noticia: «Lo que sigue ahora es el proceso pleno, justo y adecuado mediante el cual esta cuestión será investigada de manera apropiada por las autoridades correspondientes. La ley debe seguir su curso. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio.» Carlos no hizo referencia directa a Andrew por su nombre en el comunicado.
La interrupción de la BBC se produjo en un momento de celebración para el equipo olímpico británico: el curling masculino acababa de clasificarse para las semifinales. El contraste entre la euforia deportiva y la gravedad de la noticia fue inmediato y resonó ampliamente en las redes sociales. La investigación continúa abierta; la policía puede retener al detenido hasta 24 horas, prorrogables hasta 96 con autorización judicial.





