En LIVIGNO, Italia, un creciente número de snowboarders japoneses ha demostrado su valía en el campeonato de halfpipe, destacándose en la competición aérea de los Juegos Olímpicos de Invierno. En esta ocasión, Kira Kimura y Ryoma Kimata lograron el primer y segundo puesto, respectivamente, solidificando la posición de Japón en este destacado evento deportivo.
“No es solo la temporada de invierno, también es la de verano”, afirmó Kimura, aludiendo a la dedicación constante de Japón hacia el snowboard. Esta pasión se traduce en un riguroso entrenamiento durante todo el año, que incluye el uso de bolsas de aire para practicar y minimizar el riesgo de lesiones. Según Kimura, «nuestros entrenadores son realmente buenos» y la preparación que han realizado ha sido notable.
Desde hace más de 12 años, Japón ha dominado el halfpipe, un evento clave del snowboard, y esta tendencia se ha mantenido. Ayumu Hirano, quien ganó el título olímpico hace cuatro años, aunque ahora llega a la competición con una lesión, ha dejado un legado que su país continúa honrando. Esta edición también ha evidenciado el talento emergente del equipo japonés, con sus cuatro competidores alcanzando la final del evento de big air, una disciplina que se incluyó en los Juegos Olímpicos en 2018.
Hiroto Ogiwara, quien encabezó la clasificación, finalizó en la última posición, mientras que Taiga Hasegawa ocupó el puesto 11. Ogiwara expresó su desdén por perder, subrayando la mentalidad competitiva que caracteriza a los snowboarders de su país. Él ha sido un competidor destacado, habiendo ganado las dos últimas competencias de los X Games de Big Air.
A pesar de las condiciones de la competición que no favorecieron la velocidad, la noche estuvo marcada por la consistencia en las actuaciones. Kimura, quien anteriormente había logrado tres segundos puestos en la Copa del Mundo, sorprendió a todos con una puntuación de 179,50, que es la suma de sus dos mejores saltos. Su compañero Kimata, vigente campeón mundial, quedó a solo ocho puntos de Kimura, lo que demuestra la feroz competición entre ellos.
Rick Bower, director de snowboard estadounidense, comentó sobre el notable desarrollo del snowboard en Japón, destacando que el país cuenta con aproximadamente 20 bolsas de aire, lo cual les permite perfeccionar sus habilidades y realizar trucos más complejos. Esta infraestructura ha sido crucial para el crecimiento de los deportistas nipones en este deporte.
La jornada también fue significativa para el campeón defensor Su Yiming de China, quien logró una medalla de bronce. Su desempeño incluyó una serie de saltos desafiantes, lo que le permitió consolidar su estatus en la competición olímpica. “Como campeón defensor que regresa aquí y siente mucha presión, estoy orgulloso de mí mismo por regresar y rendir”, afirmó Su, poniendo de manifiesto la intensidad de la competencia.
Japón ha comenzado a sentir que el parque de nieve está bajo su dominio, especialmente tras la obtención de una medalla de bronce en big air. La entrega y dedicación de los snowboarders nipones ha sido reconocida internacionalmente, con otros competidores como Lyon Farrell de Nueva Zelanda elogiando su esfuerzo y meticulosidad. “Tienen mucho corazón. Bajan la cabeza y cuidan todo hasta el más mínimo detalle”, expresó Farrell.
Ogiwara, aunque algo decepcionado por su actuación personal, se mostró optimista sobre las futuras competiciones, con la firme resolución de ganar en el Slopestyle. La actuación de los snowboarders japoneses en esta edición de los Juegos Olímpicos no solo resalta su nivel de habilidad, sino también la creciente influencia de Japón en el ámbito del snowboard a nivel internacional.







