La noche del pasado sábado, más de 40 patinadores olímpicos se reunieron en un evento tradicional para celebrar el final de la temporada de patinaje artístico. Entre ellos destacaron dos jóvenes talentos estadounidenses: Alysa Liu e Ilia Malinin, quienes vivieron experiencias contrastantes en el hielo olímpico.
Malinin, tras haber sido un fuerte candidato para la medalla de oro en la categoría masculina, no logró subir al podio en la competición individual. A pesar de su brillante actuación en el programa corto, las expectativas le generaron una presión que le afectó durante su rutina libre. En un intento de representar sus luchas internas, eligió la canción «Fear» del rapero NF, donde retrató las tensiones que experimenta un atleta bajo presión. Durante su actuación, se mostró vestido con un sudadero gris y vaqueros desgastados, simulando la presión de las críticas en redes sociales mientras realizaba saltos espectaculares, incluido un cuádruple, que hicieron vibrar al público.
Por su parte, la joven Liu, de 20 años, culminó su regreso a la competición con una actuación vibrante. Tras un periodo de agotamiento que le llevó a alejarse del patinaje después de los Juegos Olímpicos de Pekín 2022, logró conquistar tanto el oro en la competición por equipos como en la individual. En su rutina, eligió la canción «Stateside» de Zara Larsson y PinkPantheress, reflejando su alegría y culminando con una actuación que la puso de nuevo en el centro de atención.
El evento también contó con otros talentosos patinadores. El kazajo Mikhail Shaidorov, quien se llevó la medalla de oro en la competición masculina, ofreció un número humorístico vestido como Kung-Fu Panda. Mientras tanto, la italiana Carolina Kostner, medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de 2014, realizó un emotivo dueto con una proyección en 3D que simbolizaba la evolución de los atletas desde sus primeros pasos hasta alcanzar la cima en su disciplina.
Otro momento destacado fue la actuación de Amber Glenn, quien ayudó a Estados Unidos a mantener el oro en la competición por equipos. Ella interpretó «That’s Life» de Lady Gaga, un tema que resonó profundamente tras sus complicaciones en el programa corto. Glenn sorprendió al público con una de las mejores actuaciones libres de su carrera, lo que le permitió salir de una situación complicada y reafirmar su talento.
El evento, más allá de servir como cierre para la temporada, destacó la importancia del bienestar mental en la vida de los deportistas. Las actuaciones de Malinin y Liu, cada una a su manera, reflejaron la presión que sienten y la resiliencia que deben demostrar ante las adversidades. Este tipo de galas no solo celebran el talento, sino que también ofrecen una plataforma para discutir las realidades que enfrentan los atletas, especialmente en un momento en que los problemas de salud mental están recibiendo mayor atención.
Al final de la velada, quedó claro que, a pesar de la presión y las expectativas, el patinaje artístico continúa siendo un espacio donde la belleza, el arte y el esfuerzo se entrelazan. Los jóvenes patinadores, como Alysa Liu e Ilia Malinin, están llamados a inspirar a futuras generaciones, recordando que cada caída es una oportunidad para levantarse y brillar nuevamente en el hielo.





