El esquiador suizo Franjo von Allmen ha logrado un destacado triunfo en el super-G de los Juegos Olímpicos de invierno, celebrados en Milano Cortina. A pesar de mostrar una actitud de desilusión tras la carrera, el esquiador de 24 años cruzó la meta con un tiempo de 1:25.32, lo que le valió la medalla de oro, su tercera en esta competición. Con este triunfo, se une a dos leyendas del esquí: Toni Sailer de Austria y Jean-Claude Killy de Francia, quienes también habían conseguido tres oros en unos mismos Juegos Olímpicos.
Von Allmen comenzó su andadura olímpica con una victoria en la prueba de descenso, y luego se asoció con Tanguy Nef para ganar el primer evento combinado por equipos. Así, ha tenido una actuación impresionante en este corto período, acumulando tres medallas doradas en tan solo cinco días. Tras la carrera, el esquiador expresó: “No estoy interesado en lo que dice el papel. Quizás en unos años será importante, pero ahora no lo es. Me siento como si estuviera soñando. Espero no despertar.”
La carrera del miércoles no fue sencilla, ya que tuvo que enfrentarse a un recorrido que se volvía más complicado a medida que las temperaturas aumentaban y la nieve se ablandaba. Comenzando en séptima posición, encontró una línea audaz que le permitió mantener la velocidad en momentos críticos, lo que le otorgó una ventaja de 0.13 segundos sobre el estadounidense Ryan Cochran-Siegle, quien se quedó con la plata. Con este logro, Von Allmen se convierte en el primer campeón olímpico suizo en la categoría de super-G.
Cochran-Siegle, por su parte, también tuvo un día memorable, sumando la medalla de plata a un notable periodo de 24 horas para la Universidad de Vermont, que celebró su tercera medalla en estos Juegos. La madre del esquiador, Barbara, campeona olímpica en eslalon en 1972, estuvo presente en la audiencia y su hijo bromeó sobre la influencia de su hogar, diciendo: “Debe haber algo en el agua de casa”.
Sin embargo, no todas las historias en esta competición fueron de éxito. El francés Nils Allègre se quedó a las puertas del podio, finalizando cuarto, a apenas tres centésimas de segundo de la medalla de bronce. Allègre había comenzado como el primero en salir y realizó una de las mejores carreras de su vida, pero su esfuerzo no fue suficiente para asegurar un puesto en el medallero. “Estoy furioso, eso es seguro. Es muy duro”, comentó Allègre, visiblemente afectado tras la carrera.
En otro ámbito, la esquiadora australiana Jakara Anthony, que llegaba como favorita en la categoría de moguls tras haber ganado oro en Beijing, no logró defender su título. Durante su última tanda, sufrió un ligero error que le costó la victoria, finalizando en octava posición. “Me siento decepcionada”, declaró Anthony, quien había demostrado un alto nivel en las rondas previas y que aspiraba a repetir su éxito olímpico.
La clasificación de medallas mostró que Noruega lidera el medallero, seguida muy de cerca por Estados Unidos e Italia. En estos Juegos, Noruega ha acumulado un total de 13 medallas, mientras que Estados Unidos e Italia tienen 12 y 13, respectivamente. Suiza también ha tenido un rendimiento notable, con cuatro oros hasta el momento.
Los Juegos Olímpicos de invierno en Milano Cortina continúan proporcionando emocionantes momentos y rivalidades intensas. La competencia se intensifica conforme se acercan las pruebas finales, y los atletas siguen dando lo mejor de sí en busca de la gloria olímpica. La expectativa crece, y los aficionados del deporte invernal aguardan con interés los próximos eventos.























