La destacada actuación de Franco Dal Farra en los XXV Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 marcó un significativo cierre para la representación argentina en este evento internacional. Este joven atleta de 25 años, quien también fue el abanderado en la Ceremonia de Apertura, culminó la exigente prueba de 50 km clásica en el Tesero Cross-Country Stadium, donde finalizó en el puesto 39 con un tiempo de 2:25:30, a 18:45 del vencedor, el noruego Johannes Hoesflot Klaebo, quien logró su sexta medalla de oro en estos Juegos.
El entrenador de Dal Farra, Eduardo Pubill, resaltó la magnitud del logro de su pupilo, considerando la dureza de la carrera, que es conocida como «la prueba reina» del esquí de fondo. Según Pubill, «la pista es durísima y la carrera ha sido durísima. Franco es un duro, adelante había gente muy top y muy pocas posiciones disponibles». Esta perspectiva pone de manifiesto el nivel de competencia al que se enfrentó el joven fondista argentino.
Analizando la actuación de Dal Farra en este evento, es evidente que su desempeño se ha vuelto más sólido con el tiempo. En estas mismas competencias, logró ubicarse en el puesto 61 en el skiathlon y en el 62 en el sprint clásico, además de destacar en los 10 km, donde realizó la mejor actuación de un argentino en esta distancia en la historia olímpica.
Con el final de la competición para el equipo argentino, la atención se centra ahora en la Ceremonia de Clausura, que tendrá lugar este domingo en la Arena de Verona. Durante este evento, se procederá al apagado del pebetero y se llevará a cabo el traspaso de la bandera olímpica a los Alpes Franceses, donde se celebrarán los Juegos de 2030. Este espectáculo está programado para las 20 horas locales, lo que equivale a las 16 horas en Argentina, y se espera que dure aproximadamente dos horas y media. Franco Dal Farra y su compañera Verónica Ravenna, representante en luge, serán los abanderados nacionales en esta ocasión.
En el ámbito del esquí alpino, los resultados de los atletas argentinos también reflejan el esfuerzo y la dedicación de los competidores. Nicole Begué finalizó en el puesto 30 en el descenso femenino y en el 17 en la combinada, mientras que Francesca Baruzzi obtuvo el mismo puesto en la combinada, pero no logró finalizar en las pruebas de supergigante y eslalon gigante. Por su parte, Tiziano Gravier se posicionó en el 26° lugar en el eslalon gigante masculino y en el 28° en el supergigante, aunque tampoco logró finalizar en la prueba de eslalon masculino.
En el esquí de fondo, además de Dal Farra, otras competidoras como Nahiara Díaz y Agustina Groetzner también representaron a Argentina. Díaz finalizó en el puesto 80 en el esprint clásico femenino y en el 90 en los 10 km estilo libre, mientras que Groetzner ocupó el puesto 83 en el esprint clásico y el 92 en los 10 km. En cuanto a los equipos de esprint, ambas lograron un 24° puesto, un reflejo del trabajo en conjunto realizado por las atletas.
La actuación de los deportistas argentinos en estos Juegos Olímpicos de Invierno no solo se mide por las posiciones alcanzadas, sino también por el crecimiento competitivo demostrado a lo largo de las pruebas. Este evento ha sido una plataforma para mostrar el desarrollo del esquí argentino a nivel internacional, y el equipo ha dejado claro que el esfuerzo y la dedicación son pilares fundamentales en su camino hacia futuros desafíos.





