El mundo del esquí acrobático ha sido sacudido por un grave incidente ocurrido durante la competición de halfpipe masculino. El joven atleta de Nueva Zelanda Finley Melville Ives, uno de los grandes favoritos para hacerse con la medalla de oro en los próximos Juegos Olímpicos de invierno de Milano Cortina 2026, sufrió una caída espectacular que lo obligó a abandonar la pista en camilla.
El accidente tuvo lugar durante la segunda ronda de clasificación, donde Melville intentaba mejorar su actuación tras obtener solo 16.25 puntos en su primera ronda. A pocos segundos de comenzar sus acrobacias, el esquiador no logró aterrizar correctamente en uno de los saltos, impactando violentamente contra la nieve. Este aterrizaje fallido lo dejó inmóvil en el suelo, lo que generó una gran preocupación entre los asistentes y los competidores.
Los servicios médicos se apresuraron a entrar en la pista para atender al deportista, quien apenas podía mover su brazo izquierdo tras el impacto, lo que podría indicar una posible pérdida momentánea de la consciencia. Después de varios minutos de angustia, durante los cuales se observaban expresiones de preocupación en los rostros de sus compañeros y aficionados, Melville fue finalmente estabilizado y retirado en camilla.
«Todo estable y positivo. Estoy hablando con su madre, que está con él. Actualmente está en proceso médico», declaró un portavoz del equipo neozelandés, según la agencia Reuters.
A pesar del susto, las últimas novedades indican que el atleta está consciente tras el fuerte golpe que recibió. Melville, de tan solo 19 años, es actualmente el líder de la Copa del Mundo 2025/2026 y el campeón intercontinental del año pasado, lo que añade aún más peso a su situación tras este accidente. Este incidente recuerda la peligrosidad inherente a los deportes extremos, donde la búsqueda de la perfección puede implicar riesgos significativos.
La caída de Melville resalta no solo la valentía de los deportistas que participan en estos eventos, sino también la importancia de la preparación y la seguridad en las competiciones. Los organizadores y el equipo médico deben seguir evaluando las medidas de seguridad en estos deportes para minimizar el riesgo de lesiones graves. La comunidad del esquí acrobático espera que el joven atleta se recupere pronto y pueda continuar su carrera deportiva.
La próxima competición de Melville, si su estado de salud lo permite, será observada con gran interés por parte de aficionados y expertos, que están deseosos de ver cómo se recupera y si puede volver a competir en un nivel tan alto como el que ha demostrado hasta la fecha. Su historia, de ser uno de los favoritos, ahora se convierte en un ejemplo de superación en el mundo del deporte extremo.





