El equipo de patinaje artístico de Estados Unidos se ha alzado con la medalla de oro en la competición por equipos de los Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en Milán el pasado domingo. Con este triunfo, los estadounidenses han conseguido retener el título que ya habían obtenido hace cuatro años en Pekín, lo que resalta su dominio en esta disciplina.
El evento tuvo lugar en la Arena de Patinaje sobre Hielo de Milán y, a diferencia de los Juegos de 2022, donde un escándalo de dopaje afectó la entrega de medallas, esta vez la situación fue mucho más clara y los patinadores pudieron recibir sus medallas sin contratiempos. La competición de equipos otorga un total de 80 puntos, distribuidos entre las cuatro disciplinas: mujeres, hombres, parejas y danza. Cada disciplina entrega 10 puntos tanto en los programas cortos como en los libres.
La actuación del equipo estadounidense se vio destacada por la participación de Alysa Liu, campeona mundial en la categoría femenina, quien regresó a los Juegos Olímpicos tras una pausa de dos años. Su programa corto aportó 9 puntos al equipo, situándola en segunda posición detrás de la japonesa Kaori Sakamoto. Por su parte, Madison Chock y Evan Bates, campeones del mundo en danza sobre hielo, lograron el máximo de 10 puntos en su segmento, contribuyendo significativamente al éxito de su equipo.
En el primer día de competición, Liu mostró su destreza, pero el segundo día trajo sorpresas, especialmente para Ilia Malinin, conocido por sus habilidades en saltos cuádruples. A pesar de las altas expectativas, Malinin terminó en segundo lugar en el programa corto masculino, detrás del japonés Yuma Kagiyama, lo que sorprendió a muchos. Sin embargo, su puntuación de 200,03 puntos fue suficiente para asegurar la victoria general del equipo estadounidense, que superó a Japón por un punto.
La dinámica de la competición permite que los equipos sustituyan hasta dos patinadores entre las fases de los programas cortos y libres. En este caso, el equipo estadounidense decidió cambiar a Liu por la campeona nacional Amber Glenn para el programa libre. Esta decisión refleja el delicado equilibrio que los entrenadores y la asociación de patinaje deben encontrar entre dar al equipo la mejor oportunidad de victoria y asegurar que los patinadores no se agoten demasiado.
En el programa libre, Glenn logró mantener su triple axel, aunque no obtuvo la puntuación esperada, lo que llevó a que Estados Unidos terminara empatado con Japón en su segmento. La presión recayó sobre Malinin, quien se sintió orgulloso de ser el patinador que decidiría el destino del oro. “Sentí realmente orgullo de esa atención, de esa presión”, comentó tras su actuación. Aunque mostró algunos errores, su habilidad para realizar cinco saltos cuádruples fue decisiva.
Desde su inclusión en los Juegos Olímpicos en 2014, la competición por equipos ha suscitado opiniones divididas entre los patinadores y aficionados. Algunos la consideran una forma artificial de aumentar el tiempo de patinaje en el programa olímpico, mientras que otros la ven como una oportunidad valiosa para competir en un escenario tan prestigioso como es el olímpico. Malinin destacó que tener la oportunidad de patinar antes de su evento individual podría ser beneficioso para familiarizarse con el hielo.
Con esta victoria, Estados Unidos reafirma su estatus como una de las potencias del patinaje artístico, y el equipo se prepara ahora para competir en las próximas categorías individuales, donde los desafíos y la presión serán aún mayores. “Hemos llegado a este evento preparados mental y físicamente,” aseguró Chock, anticipando los retos venideros.








