En la ciudad de Milán, el equipo femenino estadounidense de hockey sobre hielo ha demostrado su fortaleza al avanzar a las semifinales olímpicas tras una contundente victoria por 6-0 contra Italia, anfitriona del torneo. Este triunfo marca la séptima vez consecutiva que las jugadoras alcanzan esta fase, consolidando su estatus como grandes favoritas en los Juegos Olímpicos.
El enfrentamiento de cuartos de final estuvo marcado por una actuación destacada de Abbey Murphy, quien no solo empató el marcador, sino que también contribuyó al equipo durante los penales. La delantera Taylor Heise, aludiendo a la presión que sienten, comentó que el equipo está preparado para adaptarse y luchar por el éxito, sin importar las circunstancias.
Sin embargo, el partido también estuvo plagado de tensiones, que culminaron en un intercambio acalorado entre el entrenador estadounidense, John Wróblewski, y los técnicos italianos. Este episodio refleja la frustración del equipo estadounidense ante lo que percibieron como una falta de justicia por parte de los árbitros. “Lo ves una y otra vez”, señaló Wróblewski, expresando su descontento con la forma en que el juego se estaba desarrollando.
Los momentos más intensos se produjeron al final del segundo tiempo, cuando Hannah Bilka cayó sobre la portera italiana, Gabriella Durante, tras marcar el sexto gol. Este incidente resultó en una pelea en la que Murphy también se vio involucrada. Ambos jugadores, Murphy y Franziska Stocker, recibieron penalizaciones menores, aunque Murphy, con su espíritu competitivo, no se mostró dispuesta a dejar que tales acciones pasaran desapercibidas. “Cuando representas a tu país, te exiges un alto nivel”, afirmó.
A lo largo de estos Juegos Olímpicos, Murphy ha sido una figura central, recibiendo un total de nueve penalizaciones, mientras que su equipo acumuló diez en conjunto. Heise, en un momento de admiración, describió a Murphy como una jugadora electrizante que sabe cómo impactar en el juego y en sus oponentes. “Creo que eso es mejor que un triplete”, concluyó, refiriéndose a las impresionantes estadísticas de Murphy en el torneo.
Con un dominio claro en el hielo, el equipo estadounidense ha superado a sus rivales en un impactante 26-1 durante los partidos, y ha logrado marcar al menos cinco goles en cada uno de ellos. Mientras esperan a conocer a su oponente en las semifinales, las porteras Aerin Frankel y Gwyneth Philips mantienen una impresionante racha que les ha permitido limitar a sus adversarios a solo 23 goles en 271 disparos.
El veterano defensa Lee Stecklein también destacó la importancia de la cohesión en el equipo, afirmando que, aunque los rivales intenten jugar de manera dura, su grupo se mantiene unido y enfocado, gracias a las habilidades de liderazgo de jugadores como Hilary Knight. En contraste, Italia logró dos victorias en cinco partidos en estos Juegos, lo que representa una mejora significativa respecto a su debut olímpico en 2006, cuando no lograron ganar ningún encuentro.
Este avance del equipo femenino de hockey sobre hielo de EE. UU. no solo refleja su compromiso y habilidades, sino también la evolución del deporte a nivel internacional. Con el equipo de Estados Unidos en la senda hacia la medalla, la expectativa crece para lo que puede ser una emocionante semifinal que podría consolidar aún más su legado en el hockey olímpico.





