sábado, 21 de febrero de 2026

El curling en Madrid necesita inversión para crecer tras más de 20 años de historia

El curling en Madrid, con más de 20 años de historia, carece de recursos y formación juvenil, lo que limita su crecimiento competitivo y demanda inversión urgente.

El curling ha demostrado, en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que no se limita a lanzar piedras, sino que requiere una considerable estrategia, coordinación y precisión. Este deporte, que se originó en los lagos de Escocia, ha ganado popularidad en varios países y ha llegado también a España, especialmente a la capital.

Según recuerda Ángel García, pionero en la práctica de este deporte en Madrid, el curling llegó a la ciudad hace aproximadamente 22 años. En torno a 2003 y 2004, un grupo de entusiastas viajó a Escocia para aprender la técnica y así introducirla en España. “La motivación surgió de ver campeonatos por televisión, aunque al principio no entendía las reglas”, señala García, quien se inscribió en un curso sobre curling en el Palacio del Hielo para comprender mejor el juego.

García formó un equipo que contribuyó al crecimiento del curling en Madrid, y su dedicación fue tal que logró involucrar a su familia en el deporte. Sus hijos han llegado a competir a un nivel elevado, mientras que él sigue disfrutando del curling junto a ellos. En 2006, la capital organizó el Campeonato de Europa mixto, el cual atrajo a competidores de diversas nacionalidades.

El presidente del club B-52, que es el único de curling en Madrid, destaca que se puede jugar en equipos de cuatro o en parejas, abarcando modalidades masculinas, femeninas y mixtas. Este deporte es intergeneracional, ya que reúne a jugadores de todas las edades. García subraya que la clave está en la coordinación y el ambiente del equipo: “Si todos se llevan bien y saben ocupar sus posiciones, ya se tiene mucho ganado”. También lo define como una actividad ideal para disfrutar en familia o con amigos.

En cada equipo, los jugadores realizan diferentes funciones. Hay cuatro integrantes que lanzan dos piedras cada uno, sumando un total de ocho por equipo. El primer jugador lanza las piedras iniciales; el segundo intenta deshacer lo que ha hecho el contrario; el tercero prepara el terreno para el cuarto, quien finaliza el lanzamiento. “Lo que hace el primero afecta directamente al cuarto”, apunta García, enfatizando la importancia del trabajo en equipo.

En su rol como capitán, García es responsable de diseñar la estrategia y de indicar dónde deben colocar la escoba, ya que los jugadores no lanzan a su antojo, sino siguiendo sus instrucciones. Para jugar al curling, es fundamental prestar atención a dos elementos: la pista y la piedra. “La pista es una superficie de hielo perfectamente nivelada”, explica, y se complementa con una máquina que aplica agua para evitar que las piedras se queden pegadas al hielo.

Las piedras utilizadas en este deporte son de un granito especial y pesan entre 18 y 20 kilogramos. Tienen una forma cóncava en su parte inferior y un aro que facilita su movimiento sobre el hielo. “Las piedras no se deslizan en línea recta, sino que siguen una trayectoria curva que hay que calcular”, añade García, quien también menciona la importancia de practicar los lanzamientos y contar con marcas para entender cómo se comporta la piedra en el juego.

El calzado de los jugadores también es específico: uno de los zapatos tiene una suela de teflón para deslizarse, mientras que el otro cuenta con un grip que proporciona estabilidad. Sin embargo, a pesar de la historia y el crecimiento del curling en Madrid, hoy en día el deporte enfrenta importantes desafíos.

Más de dos décadas después de su llegada a la capital, el curling sigue careciendo de recursos adecuados. Actualmente, el único lugar disponible para entrenar es el Palacio del Hielo, y su horario es complicado: entrenan una vez por semana, los martes, de once a doce de la noche. “Es un gran esfuerzo para quienes desean practicarlo”, lamenta García, quien ofrece clases gratuitas para fomentar la actividad entre los interesados.

García se cuestiona sobre el futuro del curling, especialmente en la formación de jóvenes. “¿Cómo vamos a ampliar la cantera si entrenamos a estas horas?”, se pregunta, considerando que los niños deben asistir al colegio al día siguiente. En Madrid no existe una pista exclusiva para el curling, y las instalaciones disponibles en Jaca no están dedicadas enteramente a este deporte.

Para avanzar y fortalecer el curling madrileño, García recalca la necesidad de inversión y promoción. “Dependemos totalmente de los gestores de las pistas, lo que nos impide progresar”, explica, añadiendo que una pista de curling es relativamente sencilla de construir comparada con otras instalaciones deportivas. En resumen, el objetivo es conseguir los recursos necesarios para formar un equipo competitivo que pueda participar en campeonatos mundiales.

Lucas Ferrer Alarcón

Lucas Ferrer Alarcón

Periodista especializado en deportes olímpicos y competiciones de invierno. Cubre el esquí alpino, el patinaje artístico y las principales disciplinas del programa olímpico, con especial atención a la participación europea y española en los Juegos. Actualmente sigue los Juegos de Milano Cortina 2026 para OpiniónIbérica.

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