jueves, 12 de febrero de 2026

El curling: descubre la ciencia y tecnología detrás de este deporte olímpico estratégico

La evolución tecnológica en el curling, con sensores y escobas de carbono, promete revolucionar los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, aumentando la precisión y la emoción del deporte.

El curling, un deporte que puede parecer inusual a simple vista, es en realidad uno de los más técnicos y estratégicos que se presentan en los Juegos Olímpicos de Invierno. Este juego, que involucra el deslizamiento de piedras de granito, requiere una combinación de habilidad, precisión y conocimiento técnico. Cada lanzamiento no solo depende de la fuerza del jugador, sino también de una serie de factores científicos y tecnológicos que influyen en su trayectoria.

El objetivo del curling es sencillo: deslizar piedras hacia un área circular en el hielo, donde gana el equipo que logre dejar más piedras cerca del centro. En competiciones olímpicas, cada partido se divide en 10 “ends” (entradas), mientras que en la modalidad de dobles mixtos se juegan ocho. Además de las piedras, que no están disponibles para la compra y deben ser alquiladas en clubes especializados, el juego también requiere dos elementos cruciales: la escoba y el calzado técnico.

El acto de barrer no es meramente decorativo; es un componente fundamental del juego. A través del barrido, los jugadores alteran la fricción del hielo, lo que puede acelerar o modificar la trayectoria de la piedra. Esta gestión del hielo en tiempo real es clave para el desenlace de cada lanzamiento, haciendo que el resultado no dependa exclusivamente del lanzamiento inicial.

La incorporación de tecnología en el curling ha revolucionado la manera de jugar. Actualmente, los equipos olímpicos utilizan sensores y microchips para medir la potencia de cada lanzamiento. Asimismo, se han implementado sistemas que monitorean la temperatura del hielo, la humedad y la calidad del aire. Si alguno de estos parámetros se ve afectado, el técnico recibe una notificación en su dispositivo móvil, permitiendo una intervención inmediata. Así, el curling se convierte en un deporte con una precisión casi quirúrgica.

La innovación también se refleja en el diseño del equipamiento. Uno de los aspectos más destacados es la evolución de las escobas. Fabricantes como Balance Plus y Goldline enfrentan el reto de encontrar el equilibrio perfecto entre ligereza y resistencia. Las escobas más avanzadas están fabricadas con fibra de carbono, mientras que otras opciones más asequibles utilizan fibra compuesta o vidrio. Modelos como la LightSpeed RS XL pesan solo 293 gramos y están diseñadas para soportar la fuerza generada por jugadores de alto nivel, ofreciendo además más de 85.000 combinaciones personalizables que optimizan el rendimiento.

El calzado de los jugadores también ha evolucionado considerablemente. Para competir, los jugadores utilizan dos tipos de zapatos diferentes: el Slider, que cuenta con una suela de teflón o acero ultra deslizante, y el Gripper, que tiene una suela de goma reforzada. Ambos deben tener el mismo peso para evitar desequilibrios durante el juego. Algunos modelos incluyen deslizadores intercambiables y punteras reforzadas, aumentando su durabilidad en el tiempo. Goldline, por ejemplo, ha desarrollado la línea Momentum, que presenta sistemas de agarre y deslizamiento ajustables, mientras que el modelo Delux, que ha estado en uso desde 1998, sigue siendo popular por su comodidad y resistencia.

En conclusión, el curling es un deporte que combina técnica, estrategia y tecnología en un contexto donde cada detalle cuenta. La evolución de los equipos y la implementación de tecnología avanzada no solo mejoran el rendimiento de los jugadores, sino que también aportan un nuevo nivel de complejidad y emoción a las competiciones. A medida que se aproximan los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, el curling promete seguir atrayendo la atención de los aficionados, quienes seguramente se asombrarán con la destreza y la precisión de los atletas en la pista de hielo.

Lucas Ferrer Alarcón

Lucas Ferrer Alarcón

Periodista especializado en deportes olímpicos y competiciones de invierno. Cubre el esquí alpino, el patinaje artístico y las principales disciplinas del programa olímpico, con especial atención a la participación europea y española en los Juegos. Actualmente sigue los Juegos de Milano Cortina 2026 para OpiniónIbérica.

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