El Comité Olímpico Español (COE) ha emitido un comunicado en respuesta a la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de suspender al atleta ucraniano Vladyslav Heraskevych, quien pretendía competir en los Juegos Olímpicos de Invierno portando un casco con un mensaje político. En este contexto, el COE ha expresado su respeto y solidaridad hacia el pueblo ucraniano, reconociendo el sufrimiento que enfrenta a causa de la guerra y su impacto en los deportistas y sus familias.
El COE ha manifestado su apoyo a la decisión del COI, alineándose con la normativa olímpica vigente que busca mantener la neutralidad en los Juegos. Según la institución, los Juegos Olímpicos son un foro que promueve el diálogo y la convivencia, donde los atletas de diferentes naciones compiten en igualdad de condiciones, sin que las diferencias políticas o los conflictos influyan en el desarrollo de las competiciones.
Específicamente, el COE ha hecho hincapié en que la zona de competición debe permanecer libre de cualquier tipo de mensaje político, ideológico o comercial. Esta posición se basa en la Regla 50 de la Carta Olímpica, que prohíbe cualquier manifestación política o propagandística en las instalaciones olímpicas. Este principio busca proteger el espíritu de neutralidad de los Juegos, asegurando que la competición se realice en un entorno justo y seguro para todos los deportistas, quienes deben ser vistos como líderes y representantes de una sociedad inclusiva y equitativa.
La prohibición que afecta a Heraskevych ha reavivado el debate sobre las manifestaciones políticas dentro de uno de los eventos deportivos más relevantes del mundo. A lo largo de la historia, se han observado momentos emblemáticos de reivindicación en los Juegos Olímpicos, como el famoso gesto de los atletas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos, quienes levantaron el puño en protesta por la discriminación racial en Estados Unidos. Sin embargo, el COI ha intentado evitar que las Olimpiadas se conviertan en un escenario para la difusión de mensajes políticos.
El COE reafirma su compromiso con los principios del olimpismo, promoviendo el respeto entre todas las naciones y defendiendo la idea de que el deporte debe ser un espacio de unión en lugar de confrontación. Por tanto, el Comité ha manifestado que la decisión del COI es coherente con la normativa establecida y con los valores que rigen la competición olímpica.
La situación de Vladyslav Heraskevych es un claro ejemplo de cómo los principios de neutralidad y respeto a la normativa olímpica pueden influir en el desarrollo de las competiciones. El COE espera que esta medida no solo garantice la integridad de los Juegos, sino que también contribuya a mantener un ambiente donde todos los atletas puedan competir sin distracciones externas. De esta manera, los Juegos Olímpicos continúan siendo un símbolo de paz y cooperación internacional, aun en tiempos de crisis.





