La esquiadora estadounidense Eileen Gu, que compite para China, ha expresado su descontento tras no recibir las mismas oportunidades de entrenamiento que sus compañeros durante los Juegos Olímpicos de Invierno. Gu, quien ya se aseguró un lugar en la final de big air, lanzó su queja justo antes de su tercera y última competición en el halfpipe. La atleta, de 22 años, se ha convertido en una de las figuras más prominentes de los Juegos de Milán Cortina.
En esta edición de los Juegos, Gu es la única mujer que participa en las tres disciplinas: slopestyle, halfpipe y big air. La final de big air está programada para el 20 de enero y coincide con la primera de tres sesiones de entrenamiento del halfpipe, que se llevarán a cabo la semana siguiente. A pesar de que ha solicitado ajustes en el cronograma, la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) ha informado que no puede modificar el horario para un solo atleta, ya que eso no sería justo para los demás competidores.
Gu, que ganó una medalla de plata en slopestyle anteriormente en la semana, alcanzó a comunicarse con los organizadores del evento para expresar su deseo de obtener un tiempo de práctica igual al de los demás. En sus declaraciones, indicó que no estaba pidiendo un trato preferencial, sino simplemente el mismo tiempo de entrenamiento que los otros esquiadores. Aunque consideró la posibilidad de unirse a las sesiones de entrenamiento de los snowboarders, la FIS se mantuvo firme en su decisión.
La atleta no ocultó su decepción hacia la FIS, afirmando: «Creo que los Juegos Olímpicos deberían representar la aspiración y que hacer algo más allá de lo ordinario debería ser celebrado, en lugar de ser castigado». En comparación con un evento típico de la Copa del Mundo, la FIS ha programado tres sesiones de entrenamiento antes de las clasificaciones, algo que el portavoz Bruno Sassi ha defendido, asegurando que se han realizado todos los esfuerzos posibles para facilitar el mejor entrenamiento a los atletas.
Gu, que no ha competido en halfpipe desde un evento de la Copa del Mundo en diciembre, se enfrenta a un apretado horario. Después de la final de big air, las clasificaciones para el halfpipe serán el jueves, y la final se llevará a cabo el sábado. Esto significa que Gu cerrará el último de los 25 eventos de medallas programados en el parque de deportes de acción. Su situación recuerda a la de la snowboarder Ester Ledecka, quien en días anteriores tuvo que decidir entre defender su título de snowboard y participar en su preferido evento de esquí, el descenso.
Aunque Gu ha tenido éxito en el pasado, ganando el oro en big air en los Juegos anteriores de Pekín, ha subrayado que el halfpipe es un evento muy diferente y más arriesgado. «Es como correr un sprint y una maratón. Ambas son carreras, pero son completamente diferentes», explicó la esquiadora. Esta vez, Gu ha tenido que lidiar con un conflicto de horarios que podría perjudicar su preparación para el halfpipe, un evento en el que ha tenido un notable desempeño, con 15 de sus 20 victorias en la Copa del Mundo logradas en esta modalidad.
En sus últimas declaraciones, Gu insistió en que no está centrada en la obtención de medallas, sino en su capacidad para competir en tres disciplinas. «Sé cómo esquiar, sé cómo moverse en el aire y aún puedo hacer giros», comentó, aunque también advirtió que el poco tiempo de entrenamiento justo antes de la competición representa una carga excesiva. «Creo que es realmente injusto. Castigan la excelencia, para ser completamente honesta», concluyó.
La situación de Gu no solo pone de manifiesto los retos que enfrentan los atletas que compiten en múltiples disciplinas, sino que también destaca la necesidad de que los organizadores evalúen y adapten sus horarios para no perjudicar a los competidores que buscan brillar en más de un evento. Con la mirada puesta en el futuro, el resultado de las competencias de Gu en el halfpipe y su capacidad para superar estos obstáculos serán observados con gran interés.





