El capitán del equipo de bobsleigh de Israel, Adam “AJ” Edelman, se ha convertido en un referente en el ámbito deportivo. A sus 34 años, ya es reconocido como el primer atleta judío ortodoxo en competir en los Juegos Olímpicos de Invierno y el primer israelí en clasificar para estas olimpiadas en dos disciplinas diferentes. En 2018, participó en skeleton en PyeongChang, Corea del Sur, donde logró el 28.º lugar.
El viaje de Edelman hacia la historia del bobsleigh comenzó en 2013, cuando Israel buscó reclutarlo para su equipo nacional de hockey, su primer deporte. A lo largo de su carrera, Edelman ha enfrentado numerosos desafíos, pero su objetivo siempre ha ido más allá de los logros deportivos individuales. En una entrevista, afirmó que “los Juegos Olímpicos nunca fueron un objetivo”; en cambio, los considera una herramienta para redefinir la percepción de su comunidad sobre la inversión en deportes.
En su búsqueda por cambiar la narrativa, Edelman ha mencionado la falta de modelos a seguir en el ámbito deportivo para los jóvenes judíos, así como la escasa inversión en infraestructura deportiva. Desde su llegada a Israel en 2016, ha entrenado y aprendido a través de videos de YouTube, incluso cuando no podía permitirse un entrenador. En 2018, logró que Israel obtuviera su primera participación en un deporte de deslizamiento en los Juegos Olímpicos.
Tras la pandemia, cuando estudiaba un MBA en la Universidad de Yale, Edelman se sintió motivado a explorar el bobsleigh. Su amiga Jordana Balsam le sugirió que aprovechara su tiempo libre para perseguir este nuevo desafío. A pesar de la falta de financiación y el escepticismo de las autoridades deportivas israelíes, Edelman reclutó un nuevo equipo a través de Instagram, incluyendo a Ward Farwasy, el primer olímpico druso de Israel.
La clasificación del equipo israelí se alcanzó a finales de enero durante un evento en Lake Placid, el mismo lugar donde se le había dicho a Edelman que nunca lograría llegar a este nivel hace 12 años. El equipo entrena regularmente en diversas localizaciones, incluyendo Park City, Utah, y British Columbia, lo que demuestra la dedicación y versatilidad del capitán.
A pesar de diversos obstáculos, como un robo en su apartamento en la República Checa y la incertidumbre generada por la guerra en Gaza, el apoyo recibido, especialmente de la comunidad judía estadounidense, ha sido notable. Edelman ha utilizado su iniciativa para recaudar fondos y generar interés en el equipo. La cobertura mediática y las donaciones han contribuido a que la historia del equipo resuene más allá de su comunidad.
En Israel, aunque los aficionados al deporte se sienten orgullosos de esta hazaña histórica, la atención mediática se centra principalmente en deportes más populares como el fútbol y el baloncesto. David Wiseman, quien gestiona la página de Facebook “Follow Team Israel”, señala que la noticia del bobsleigh no ha recibido la misma atención que otros logros deportivos, destacando que “el bobsleigh es un deporte de nicho”.
A pesar de esto, Edelman y sus seguidores han utilizado esta narrativa de superación como parte de una forma de defensa pro-Israel, promoviendo el lema “victorias, no víctimas”. Jared Firestone, compañero de Edelman en skeleton, reconoce que su éxito se debe en gran parte a la guía de Edelman y su esfuerzo para fomentar el interés en el deporte entre los jóvenes judíos.
Ahora, la atención se dirige hacia los Juegos Olímpicos que se celebrarán el 16 y 17 de febrero en la modalidad de dos hombres, y el 21 y 22 de febrero en cuatro hombres, donde Edelman será el piloto del equipo. Su perra Shiba Inu, Lulu, actuará como la mascota del equipo desde Nueva York, apoyándole durante la competencia.
Más allá de la competición, Edelman desea inspirar a otros a seguir su camino en el deporte, enfatizando que su misión es dejar un legado que incentive a futuras generaciones a involucrarse en el deporte y la cultura deportiva en Israel. “Tengo la esperanza de que no sea el único en hacerlo”, compartió, reafirmando su compromiso con el cambio.





