La esquiadora sueca Ebba Andersson ha logrado hacer historia al convertirse este domingo en la primera campeona de los 50 kilómetros de esquí de fondo en los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo, celebrados en Italia. Este triunfo representa su cuarta medalla en esta competición, añadiendo a su palmarés tres medallas de plata obtenidas en las pruebas de 10 y 20 kilómetros, así como en el relevo.
Andersson, de 28 años, mostró un rendimiento excepcional en la segunda mitad de la carrera, finalizando con un tiempo de 2:16:28. Superó a la noruega Heidi Weng por 2:15 segundos, con quien había compartido el liderazgo durante los primeros 30 kilómetros de la prueba. El tercer lugar fue para la suiza Nadja Kaelin, quien llegó a la meta a 6:41 minutos de la ganadora, después de un emocionante final en el que superó a la noruega Kristin Fosnaes y a la estadounidense Jessica Diggins.
La ausencia de la sueca Frida Karlsson, campeona del mundo en la prueba de 50 kilómetros el año anterior en Trondheim (Noruega), generó incertidumbre sobre quién sería la favorita en esta nueva modalidad que hacía su debut en el programa olímpico. Karlsson había destacado en los Juegos al ganar dos oros, lo que dejaba a Andersson como una contendiente que buscaba su primera victoria en esta distancia.
En su trayectoria olímpica, Andersson ya había conseguido una plata en Pyeongchang 2018 y un bronce en Pekín 2022, en relevos. Además, el año pasado se alzó con tres medallas de oro en los Mundiales de Trondheim, en las pruebas de 10 y 20 kilómetros, aunque no había obtenido metales en los 50 kilómetros hasta ahora.
La prueba, que tuvo lugar en el circuito de Tesero, comenzó siendo un duelo entre Andersson y Weng, quienes alternaron el mejor tiempo en la primera mitad del recorrido, caracterizada por un clima soleado. Al llegar al ecuador de la carrera, la noruega logró marcar el mejor tiempo con 1:06:20, manteniendo solo un segundo de ventaja sobre la sueca. Ambas competidoras demostraron una gran resistencia, sin mostrar signos de debilidad en el primer tramo.
Sin embargo, a falta de 20 kilómetros para el final, Andersson aceleró el ritmo y comenzó a distanciarse de Weng, ampliando la ventaja a 50 segundos en el kilómetro 37. Con un margen de un minuto, la sueca se dirigió a los últimos diez kilómetros con la certeza de que la medalla de oro estaba asegurada. Solo tuvo que gestionar su energía para cruzar la meta en primera posición.
Este triunfo se produce un día después de que el noruego Hosflot Klaebo se coronara en la misma prueba, logrando un total de seis medallas de oro en estos Juegos. La destacada actuación de Andersson no solo marca un hito en su carrera, sino que también resalta el alto nivel competitivo que se ha visto en estas olimpiadas, consolidando su estatus entre las mejores esquiadoras del mundo.





