La esquiadora canadiense de estilo libre, Cassie Sharpe, se perderá la final del medio tubo femenino en los Juegos Olímpicos tras sufrir una caída durante la clasificación. La atleta, de 33 años y oriunda de Comox, en la Columbia Británica, perdió el conocimiento y fue evacuada en un trineo tras el accidente ocurrido el jueves.
En un comunicado emitido el sábado por el Comité Olímpico Canadiense (COC) y Freestyle Canada, se informó que aunque Sharpe ya está fuera del hospital y en la Villa Olímpica, no ha recibido el alta médica para participar en las finales. La esquiadora ya había logrado clasificarse entre las 12 mejores para la final antes del incidente.
Sharpe, quien ganó el oro en el medio tubo en 2018 y la plata en 2022, compartió en Instagram su estado de salud tras pasar dos noches en el hospital. «No podré competir esta noche. Es difícil de aceptar, y no es la forma en que quería finalizar mi experiencia olímpica, pero estoy lidiando con una conmoción cerebral severa, una ligera contusión facial y algo de mareos, y simplemente no es seguro para mí esquiar esta noche, ni estoy médicamente autorizada», declaró.
La atleta también subrayó la importancia de priorizar la salud y las relaciones personales por encima del deporte, incluso en un evento tan significativo como los Juegos Olímpicos. «A veces, la salud, la familia, los amigos, la vida, son más importantes que el deporte», afirmó.
Sharpe obstante, se mostró agradecida por el apoyo recibido durante estos días. «Realmente, en los últimos días, he sentido tanto amor y apoyo. Estoy muy agradecida», comentó. Además, se mostró orgullosa de su actuación en la fase de clasificación. «Estaba muy orgullosa de la manera en que esquié. Clasificarme para la final era el objetivo, pero hacerlo en tercer lugar, sinceramente, lo di todo», añadió.
La final del medio tubo femenino contará con la participación de dos competidoras canadienses: Amy Fraser, de Calgary, y Rachael Karker, de Erin, Ontario, quienes finalizaron en séptimo y noveno lugar respectivamente en las clasificaciones. La ausencia de Sharpe representa una pérdida significativa para el equipo canadiense y para el evento mismo, dado su historial de éxito en esta disciplina.
Mientras el Gobierno de España y otros organismos deportivos anuncian nuevas medidas para garantizar la seguridad de los atletas, la situación de Sharpe pone de relieve los riesgos que implican los deportes extremos, especialmente en eventos de alta competencia como los Juegos Olímpicos. La comunidad deportiva sigue de cerca la recuperación de la esquiadora, esperando que pueda regresar a las competiciones en un futuro cercano.
La dedicación y el esfuerzo de Sharpe, así como su compromiso con su salud, son un recordatorio de que el deporte va más allá de las medallas y el reconocimiento. Con su espíritu competitivo intacto, la atleta buscará recuperarse y, quizás, regresar a las pistas para seguir persiguiendo sus sueños olímpicos y continuar inspirando a futuras generaciones de esquiadores.





