Los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina han sido escenario de destacadas actuaciones en diversas disciplinas, entre las que resalta la medalla de oro conseguida por Breezy Johnson en descenso femenino. Este evento no solo ha puesto el foco en performances deportivas, sino también en el regreso de jugadores de la NHL al hockey sobre hielo olímpico, algo que no sucedía desde 2014.
Breezy Johnson, esquiadora estadounidense de 30 años, se ha convertido en la segunda atleta de su país en conseguir el oro en descenso femenino, uniéndose a la leyenda Lindsey Vonn, quien logró este reconocimiento en 2010. El triunfo de Johnson se produce en medio de una atención mediática centrada en Vonn, que buscaba competir a pesar de una lesión severa en el ligamento cruzado anterior izquierdo. Durante la competición, la caída de Vonn añadió un dramatismo adicional, coincidiendo con el momento en que Johnson aseguraba su victoria.
El camino hacia este éxito no fue sencillo para Johnson, ya que tuvo que enfrentar múltiples desafíos, entre ellos lesiones previas y una suspensión de 14 meses por violaciones de las normas de localización para las pruebas de dopaje. La esquiadora ha enfatizado que su proceso de recuperación fue crucial para poder competir a nivel internacional.
En otro ámbito, el hockey sobre hielo ha captado el interés por el regreso de talentos de la NHL, lo que ha revitalizado el torneo olímpico. Después de varios años sin su participación, cinco vuelos chárter llevaron a jugadores desde Nueva York hacia Italia, donde las selecciones nacionales comenzaron sus entrenamientos en el Milano Santagiulia Arena. Suecia, Estados Unidos, República Checa, Canadá y Finlandia son algunas de las selecciones que están preparándose para el campeonato, que contará con 12 equipos compitiendo por el oro.
Estados Unidos y Canadá figuran como los claros favoritos para alzarse con el título. El equipo estadounidense iniciará su andadura enfrentándose a Letonia, mientras que Canadá debutará contra la República Checa. Finlandia, vigente campeón, se esfuerza por mantener su estatus en el torneo, mientras que Canadá busca repetir sus logros anteriores con la presencia de jugadores de la NHL.
Aparte de las competiciones tradicionales, el snowboard también ha traído sorpresas. En el evento de slalom gigante paralelo en Livigno, la checa Ester Ledecka, una de las favoritas, quedó eliminada en cuartos de final, lo que alteró los pronósticos. Ledecka perdió por un estrecho margen de 0.06 segundos ante la austriaca Sabine Payer, lo que permitió que su compatriota Zuzana Maderova, con solo 22 años, se llevara a casa la medalla de oro en su primera gran competición.
La eliminación de Ledecka pone fin a una impresionante racha de victorias en la Copa del Mundo de snowboard, que había durado casi dos años. Este revés ha abierto la puerta a nuevas posibilidades para otros competidores en la búsqueda de medallas.
Mientras tanto, el fervor por el Super Bowl también ha rodeado a los Juegos Olímpicos, ya que ambos eventos coinciden en el tiempo. El partido, que se celebrará en Santa Clara, California, ha generado un notable interés entre los aficionados en Italia, que han llenado los establecimientos deportivos de reservas para seguir el choque entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. La esquiadora Jacqueline Wiles, que terminó empatada en el cuarto lugar en descenso femenino, ha manifestado su apoyo al equipo de Seattle, demostrando que el espíritu competitivo va más allá de la nieve y el hielo.
El desarrollo de los Juegos Olímpicos de Invierno no solo refleja el talento de los atletas, sino también el interés global que despiertan eventos deportivos de gran envergadura, subrayando la importancia de la superación personal y el trabajo en equipo en el ámbito del deporte.






















