Bernat Sellés, el esquiador español, ha finalizado su participación en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina 2026 tras su carrera de 10 kilómetros. Aunque cruzó la meta en el puesto 48, fue descalificado por invadir la marca del circuito, lo que marcó un desenlace inesperado en su primera experiencia olímpica.
Tras la prueba, Sellés comentó que había vivido «un día bastante malo». A pesar de sentirse en buena forma y ritmo, admitió haber cometido un error en una intersección que resultó en su descalificación. Reconoció que «la decisión de descalificarme es adecuada y lógica», enfatizando que, a pesar de la adversidad, se quedaría con las buenas sensaciones que experimentó durante el sprint.
El esquiador reflexionó sobre su enfoque durante la carrera, señalando que se había concentrado excesivamente en esquiar bien y establecer un buen ritmo. «Alguna vez en la vida te tiene que pasar. Justo me ha pasado en un día muy importante, pero de los errores se aprende«, concluyó, resaltando el valor de aprender de las experiencias difíciles.
A pesar de este contratiempo, Sellés se siente orgulloso de su actuación en estos Juegos. En el año anterior, había sido operado del hombro y dudaba sobre su capacidad para llegar a la competición en buen estado. Sin embargo, tanto él como su compañero Jaume Pueyo hicieron historia al ser los primeros esquiadores españoles en clasificarse entre los 30 mejores en la prueba sprint. Este logro les motiva a seguir entrenando con la esperanza de obtener mejores resultados en futuros eventos.
La actuación de Sellés, aunque marcada por la descalificación, resalta el espíritu competitivo y la perseverancia en el deporte español. La historia de su participación en estos Juegos Olímpicos es un claro ejemplo de cómo afrontar la adversidad y extraer lecciones de cada experiencia, con la mirada puesta en el futuro y en las oportunidades que están por venir.





