Alysa Liu ha vivido una experiencia inolvidable en los Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Milán. A su llegada, hace unas semanas, contaba con más de 250.000 seguidores en Instagram y el deseo de mostrar su talento al mundo, especialmente tras la agotadora experiencia en Pekín. Al finalizar la ceremonia de clausura, Liu se colgó al cuello dos medallas de oro y vio cómo su número de seguidores en Instagram se disparó hasta los 3,6 millones, reflejando un renovado amor por su deporte que no sentía hace cuatro años.
En su primera participación olímpica, con solo 16 años en Pekín, la patinadora estadounidense había considerado que su trayectoria había llegado a su fin. Tenía claro que no competiría la siguiente temporada y que se alejaría del patinaje. Sin embargo, su regreso dos años después la ha llevado a alcanzar el más alto nivel de rendimiento, aunque persisten las dudas sobre si continuará después de unos Juegos Olímpicos perfectos.
Durante la ceremonia del pasado domingo, Liu se pronunció sobre su futuro y si tiene planes de competir la próxima temporada. «Sí, no tengo planes de irme todavía», afirmó en una entrevista con NBC. «No puedo imaginarme sin patinar el año que viene.»
Tras confirmar que no está pensando en el retiro, Liu reflexionó sobre su percepción del patinaje artístico, que en Pekín definió como un «trabajo». Actualmente, su visión ha cambiado: «Definitivamente no es un trabajo», comentó entre risas. «Me siento afortunada de poder hacer esto. Amo ser atleta. Es lo más genial del mundo.»
La próxima gran competencia de Liu tendrá lugar en Praga el mes que viene, donde defenderá su título como campeona mundial ante una dura competencia. Este periodo post-olímpico es crucial, dado que, tras los Juegos de 2022, había decidido dejar el patinaje. Sin embargo, parece que tras los Juegos de 2026, ya podría estar pensando en su próximo vestido para la competición en los Alpes franceses.
La trayectoria de Alysa Liu es un ejemplo de resiliencia y evolución en el mundo del deporte. Su historia no solo resuena en el ámbito deportivo, sino que también refleja cómo los atletas pueden reinventarse ante los retos y las expectativas. En un mundo donde la presión por el éxito es intensa, Liu ha encontrado una nueva razón para disfrutar de su deporte. Como campeona y figura mediática, su futuro en el patinaje artístico se presenta prometedor y lleno de posibilidades.





