El joven Izan Álvarez, oriundo de Oviedo, ha conseguido la medalla de plata en el Campeonato de Europa de kárate, celebrado recientemente en Chipre. A sus apenas 15 años, forma parte del equipo nacional de kata en la categoría cadete/júnior, que logró llegar a la final enfrentándose a Italia. Sin embargo, el equipo español fue penalizado por los jueces según las nuevas normativas implementadas en este torneo, lo que influyó en el resultado final.
La actuación del equipo español, que incluía a Izan Álvarez junto a sus compañeros José Ángel León, Hugo González y Enrique Carmona, comenzó con éxito al derrotar a Israel. En la siguiente ronda, superaron a Francia y, en las semifinales, se impusieron a Eslovaquia, un rival que contaba con posibilidades de medalla. A pesar de que España no era considerada favorita al inicio del campeonato, el equipo logró una destacada actuación.
Este éxito en el Campeonato de Europa no solo es un logro individual para Izan Álvarez, sino que también representa un impulso para un proyecto a largo plazo que tiene en mente el Mundial de 2028. Dada su juventud, el deportista asturiano podrá competir en su categoría en dicha competición, lo que abre las puertas a nuevas oportunidades en su carrera.
La selección española ha demostrado ser una potencia en kata, habiendo obtenido medalla en todas las categorías en las que participó en este campeonato. Esta proeza subraya la evolución y la calidad del kárate en España, que se ha consolidado en el ámbito continental.
En cuanto a la participación asturiana, la otra representante de la comunidad fue Eva Otero, quien compitió en la categoría de kumite sub-21 en la categoría de -61 kilos. Sin embargo, su camino se vio truncado en su primer combate contra la francesa Mónica Arzumian, quien más tarde logró asegurarse la medalla de bronce. Esta experiencia, aunque no culminó en un resultado positivo para Otero, es parte del aprendizaje y el desarrollo de jóvenes talentos en el kárate español.
La actuación del equipo en Chipre no solo destaca los logros individuales, sino que remarca el potencial de la cantera en el ámbito del kárate. Con el horizonte del Mundial de 2028 en mente, cada competición se convierte en una oportunidad para forjar una trayectoria exitosa y consolidar a España como uno de los referentes europeos en este deporte.
























