El pasado sábado, el Real Madrid sufrió su primera derrota en LaLiga esta temporada, tras un encuentro complicado en El Sadar contra Osasuna. Este tropiezo le costó al equipo merengue el liderato del campeonato, que ahora ostenta el Barcelona.
La racha de 24 partidos sin perder ante Osasuna desde enero de 2011 se detuvo abruptamente. Álvaro Arbeloa, entrenador del club, hizo rotaciones en la defensa que no dieron los frutos esperados y, además, tomó decisiones cuestionadas, como la sustitución de Fede Valverde en los minutos finales del partido.
El Madrid había mostrado un desempeño sólido en la competición con ocho victorias consecutivas, pero en Pamplona, el equipo se vio superado por un Osasuna que nunca se rindió. El encuentro se definió casi al final, cuando un error de Dani Ceballos propició un contraataque que culminó en un penalti a favor de los locales, el cual se transformó en el gol de la victoria.
La alineación de Arbeloa no fue la más afortunada, ya que introdujo cambios en la defensa, donde Trent y Rüdiger sustituyeron a jugadores clave. La ausencia de Huijsen por lesión también afectó el rendimiento del equipo. En situaciones críticas, el capitán Carvajal y el austriaco Alaba no lograron mantener el orden defensivo, lo que llevó al equipo a una situación complicada.
A pesar de que el Madrid logró igualar el marcador gracias a un gol de Vinícius, que anotó por cuarto partido consecutivo, la decisión de Arbeloa de sustituir a Valverde a solo unos minutos del final generó confusión en los aficionados y en el propio jugador.
Con este resultado, la presión aumenta sobre Arbeloa antes del crucial encuentro de la Liga de Campeones contra el Benfica, donde el equipo buscará recuperar el buen camino y evitar que esta derrota afecte su rendimiento en el torneo europeo.





