El París Saint-Germain sufrió una sorprendente derrota ante el Rennes por 3-1, poniendo fin a su racha de siete victorias consecutivas en la Ligue 1. Este revés se produce en un momento complicado para el equipo, que recientemente prescindió de su entrenador Habib Beye, siendo sustituido por Sébastien Tambouret como técnico interino. El partido se disputó en el estadio de Rennes, donde el equipo local mostró una gran intensidad.
Desde el comienzo, el Rennes fue capaz de poner en aprietos al PSG. En el minuto 6, Esteban Lepaul ya había avisado con un remate que impactó en el poste. A pesar de la posesión del balón por parte del equipo de Luis Enrique, el PSG no logró concretar sus oportunidades, con un primer tiempo en el que poco pudieron hacer ante la defensa bien organizada del Rennes.
El Rennes abrió el marcador en el minuto 34, gracias a un contraataque culminado por el extremo jordano Mousa Tamari, quien batió al portero Matvey Safonov con un disparo ajustado. El equipo local, que había mostrado un juego sólido y coordinado, continuó presionando y, tras el descanso, tuvo otra oportunidad clara para aumentar la ventaja.
El PSG, a pesar de los cambios realizados por Luis Enrique, no encontró la manera de revertir la situación. En el minuto 69, Lepaul marcó el segundo gol del Rennes de cabeza tras un corner, logrando así su undécimo gol en la liga, quedando solo dos goles por detrás del máximo anotador, Mason Greenwood del Marsella.
El equipo parisino, que se encontraba en una posición complicada, logró acortar distancias cuando Ousmane Dembélé anotó de cabeza en el minuto 71, pero no fue suficiente. El Rennes no se rindió y, en el minuto 81, Breel Embolo sentenció el encuentro al empujar un pase de la muerte de Ludovic Blas, dejando al PSG con pocas esperanzas de recuperación.
En la recta final, el portero del Rennes, Brice Samba, realizó paradas decisivas que impidieron al PSG lograr el empate, incluyendo dos intervenciones en los minutos de añadido ante los intentos de Gonçalo Ramos y Kang-in Lee. Esta victoria es un importante respiro para el Rennes, que busca recuperar su confianza tras un inicio de temporada complicado.





