La historia reciente del Girona refleja una trayectoria llena de altibajos. En la temporada 2023-24, el club alcanzó una clasificación histórica para la Champions League, finalizando en una notable tercera posición en LaLiga. Sin embargo, en la campaña anterior, la lucha por la permanencia fue intensa y el actual curso parece seguir un camino similar. Por ello, recordar esos momentos de éxito resulta gratificante.
El año 2023-24 fue especialmente significativo para el Girona. Uno de los hitos más destacados fue la victoria en Montilivi contra el FC Barcelona, un triunfo que selló matemáticamente su clasificación para la Champions. Este partido, celebrado el 4 de mayo de 2024, terminó con un marcador de 4-2, gracias a las contribuciones de Dovbyk, Miguel Gutiérrez y un doblete de Portu. El ambiente en Montilivi fue electrizante, con los aficionados disfrutando del espectáculo ofrecido por el equipo dirigido por Míchel Sánchez.
A medida que se acerca un nuevo partido, los recuerdos de aquella memorable victoria resurgen entre los aficionados. A pesar de que el equipo actual ha sufrido varios cambios, solo cinco jugadores de aquel emocionante encuentro estarán disponibles para el próximo duelo: Gazzaniga, David López, Blind, Iván Martín y Tsygankov. Aunque Portu, quien tuvo un papel crucial en aquel partido, sigue en la plantilla, no podrá participar debido a una grave lesión. Por su parte, Stuani no ha sido convocado y Arnau Martínez, aunque presente en el banquillo, no jugó en aquella ocasión.
La situación actual del Girona contrasta con la alegría de la temporada anterior. Si bien la meta de seguir en la máxima categoría está sobre la mesa, los recuerdos de su paso por la Champions son un poderoso recordatorio de lo que el equipo es capaz de lograr. Las exigencias del fútbol profesional son altas, y el Girona ahora se enfrenta al reto de recuperar la competitividad que lo llevó a alcanzar esas cotas.
Mirando hacia el futuro, la afición sigue soñando con revivir aquellos días dorados. La necesidad de una plantilla sólida y motivada se hace evidente, y la dirección del club contempla estrategias para reforzar el equipo en un momento crítico. Con el objetivo de mantener la categoría y aspirar a más, el Girona busca recuperar su esencia competitiva y el espíritu que lo llevó a brillar en el pasado.
En este contexto, el club también plantea la importancia de contar con un proyecto a largo plazo que no solo asegure la permanencia, sino que permita soñar con nuevas gestas. La historia del Girona es una lección de perseverancia y esfuerzo, y aunque el camino sea complicado, los aficionados siguen apoyando a su equipo con la esperanza de que pronto se vuelvan a vivir momentos memorables.




















